lunes, 24 de julio de 2017

Realising stuff and shit

A lo largo de los años he acumulado bastante mierda de páginas motivacionales en las que recaía para buscar la respuesta de muchísimas cosas que estaban pasando por mi cabeza en esos momentos. No he borrado mi historial de búsqueda y la verdad a veces me sigue dando un poco de pena cuando google autocompleta lo que pongo en el buscador con alguna cosa que llegué a buscar en el pasado. 

¿Qué hacer cuando tu novio te deja por alguien más?
¿Qué hacer cuando extrañas a alguien y no lo puedes volver a ver?
¿Qué hacer cuando te sientes la persona más insignificante del planeta?
¿Qué hacer para sentirse bonita otra vez?
¿Qué hacer después de un rompimiento amoroso?
¿Cómo superar a tu ex de 2 años?
Llevo más de 3 meses llorando todos los días, ¿qué puedo hacer?
Técnicas para dormir.
Siento que mi vida no tiene sentido.  
¿Cómo perdonar a alguien?
¿Por qué me siento triste todo el tiempo?
Técnicas para concentrarse en el estudio. 
Signos de depresión.
No he superado a mi ex y ya pasó un año, ¿qué debo hacer?
¿Cómo dejar de compararte con alguien?
¿Cómo vengarte de tu ex?
Me siento muy enojada con alguien todo el tiempo, ¿cómo puedo superarlo?
¿Por qué me duele el estómago cada vez que pienso en mi ex?

Y la lista puede seguir y seguir y seguir. Literalmente, cada cosa que sentía, la buscaba en google. El saber que hay otras personas pasando por lo mismo que yo en ese momento me tranquilizaba bastante. Ya saben, el saber que no estás sola en eso. Que todo lo que sientes no es exageración y no es porque eres una dramática de mierda. Que así como había personas que ya lo habían superado, iba a llegar el momento en un futuro (no tan lejano) en el que yo también estuviera libre de eso. 
Hablar con amigos ayudaba, pero yo sé que se hartaban de mí. Cada vez que mencionaba algo respecto a eso, podía sentir cómo giraban sus ojos a pesar de no estarlos viendo directamente o incluso siquiera aunque no lo estuviesen haciendo, sentía que en su cabeza decían "Otra vez con lo mismo..."

No soy buena dejando ir a las personas. Me cuesta mucho tiempo formar relaciones como para que de un día a otro decidan alejarse sin haberlo consultado conmigo antes. Luego, las personas se van por diferentes razones. Ya sea porque dejaron de verme como alguien de utilidad, porque simplemente se dieron cuenta que no les hacía bien en su vida o porque encontraron a alguien más que les llena. Estoy segura que hay más razones pero son las únicas en las que puedo pensar de momento. Aunque pueda comprender esas razones, no puedo aceparlas. 

No sé si lo he mencionado antes pero soy demasiado rencorosa. Además de tener problema dejando ir a las personas, tengo problema dejando ir sucesos. Cualquier cosa mala que me hayan hecho, la voy a recordar por el resto de mis días. Si no me creen, pregúntenle a mis papás. A veces no es rencor como tal, no es del tipo que me hace sentir un coraje horrible, a veces solo es un mal recuerdo e incluso puede que me cause gracia pero el recuerdo ahí está y no se va y ten por seguro que lo voy a restregar en la cara algún día cuando todo explote. 

De verdad, lo siento mucho por sentirme de esta manera hacia las cosas no tan recientes que pasaron. Quisiera poder dejar de sentirme así pero no sé qué tengo que hacer. Hay días en los que me importa demasiado y hay días en los que no me importa en lo absoluto. Es como ir en una montaña rusa. Es el sentimiento más feo que he experimentado en la vida porque inclusive cuando estoy triste, la tristeza es solo mía. En cambio, cuando involucro el rencor, el enojo, siento como si de alguna forma mis malas vibras le pueden llegar a esa persona. Ese deseo de querer que pasen por lo que yo pasé, por lo que ellos me hicieron pasar, es indescriptible. 
Debo aclarar que esto no es todo el tiempo. Solo es cuando el pensamiento se cruza por mi cabeza, que aunque no es tan frecuente como hace dos años, últimamente se ha vuelto más recurrente por obvias razones.

Sé que todo esto puede leerse horrible a primera vista y la verdad es que nunca antes, con nadie en la vida me había sentido de esta manera, pero no creo que sea tan malo. Ya he dejado de buscar venganza porque en realidad no hay nada de qué vengarse. No existe la venganza divina, ni el karma, ni nada. Al menos no para estas situaciones, quiero creer. Ya no me importa si algún día le llega a pasar lo que a mí para que entonces entienda el porqué de mis escritos y el porqué de mi enojo porque ya me hice a la idea de que nadie en el mundo va a entender por lo que estaba pasando, no completamente al menos. No de la misma manera que yo lo experimenté. Lo único que queda de todo eso (y en lo que tengo que trabajar) es el coraje que me da cuando recuerdo algo referente. La impotencia que siento al saber que alguien como esa persona me lastimó tanto y yo lo dejé.

Una de las razones de porqué escribo en este blog es para darme cuenta de cosas, es como mi terapia gratis. Ya admití en una entrada anterior que necesito ir a terapia, pero mi blog también me ayuda bastante. Ahora mismo me acabo de dar cuenta de algo que no había pensado en estos dos años.

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