viernes, 16 de mayo de 2014

Yo debería... pero no.

Dicen que las cosas pasan por algo, ¿verdad?
Sí, efectivamente, si no me hubiese pasado lo que me pasó en la prepa, nunca hubiera conocido a Daniel (mi novio), nunca hubiera conocido a las personas que conozco ahora y nunca hubiera vivido las experiencias que he vivido hasta ahora (atropello por camión).
Si hubiera terminado la prepa normal, hubiera entrado a medicina inmediatamente (porque para el 2010 todavía quería ser doctora). Ahorita estaría en mi 4to año de medicina (¿o no?) con una compañera de mi salón y sería feliz (¿O NO?)
Y digo que "sería feliz" sólo por decirlo, porque en este momento, lo que más me cala en la vida, es ser 4 (a veces 5) años mayor que mis compañeros de medicina de primer año. El hecho de estar tan pinche atrasada me acongoja como no saben cuánto. Porque yo ya debería estar a dos años de terminar la carrera. Porque yo debería tener amigos de mi edad. Yo debería haber aprendido a manejar, haber bajado 10 kilos, haber aprendido a vestirme correctamente, socializar como la gente normal lo hace, dejar atrás todas mis inseguridades y estar disfrutando de mi 4to año de medicina. Pero ninguna de esas cosas disfruto. ¿Por qué? ¡Pues porque así pasó, y ya!
Yo sé que es estúpido. Yo sé que a nadie le importa cuántos años tengas (con eso de que no luzco completamente de 22 años), pero me molesta porque yo tenía un plan... y gracias a esto, todo mi plan se fue a la mierda.

Yo iba a entrar a medicina a los 18 años, e iba terminar a los 24 años (+ Especialidad = 27). Y a apartir de los 27 años podía formar mi vida. No sé, hacer un doctorado, especializarme más... (?) LO QUE SEA QUE LE SIGA DE LA ESPECIALIZACIÓN. O tener casarme... tener mi primer hijo, irme de intercambio a estudiar más y aprender otro idioma... lo que sea.
Pero en lugar de eso, no terminé la prepa a los 18, es más... apenas la estaba empezando. Entré a la facultad a los 20 años, a una carrera que ni siquiera estaba segura que me gustara y sólo lo hice porque "el barco a medicina ya había zarpado".
A los 20 años tenía otro plan. Iba a ser animadora, iba a aprender muuuchos idiomas y me iba a ir bien. Iba a terminar a los 24 años (porque la carrera sólo es de 4 años) y apartir de ahí, podía irme de intercambio, seguir practicando idiomas, etc.
Después no me gustó tanto la carrera. Las cosas no fueron lo que yo planeaba y volví a pensar en medicina porque siempre, SIEMPRE que pasaba por la facultad me quedaba pensando "¿Y si sí hubiera entrado a medicina?" A los 21 años me salí de la carrera de animación y empecé medicina.
Y me encantó y me sigue encantando a pesar de repetir el semestre. La carrera es tan complicada y difícil y abarca tantas cosas que sólo quiero saber más y más y más y quiero tragarme esos 4 años de atraso y estar con la gente de mi edad y no sentirme estúpida por estar empezando una carrera a los 22 años.

Y en verdad que no sé por qué me puede tanto el hecho de que mis planes hayan cambiado si ahorita estoy muy bien. Si amo a mi novio, si amo a mi carrera (la cual tal vez no hubiera amado tanto de haber entrado a los 18 años), si me gustan las amistades que forjé ese año perdido (no tan perdido) en la carrera de animación.
Ahora los planes cambiaron. Empiezo medicina a los 22, termino a los 28 + especialidad 31/32 y a partir de ahí, puedo empezar a pensar en intercambios, o casarme, o tener una familia. Y probablemente esos planes lleguen a cambiar... porque todo cambia en la vida. Porque hace 5 años yo pensaba que todo sería así, pero no. Y ahora pienso que será de esa manera, pero no. O esperemos que sí, pero ya saben... Todo cambia y nada sale como lo planeado.

Pero bueno, así es la vida, supongo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario