Siempre he vivido con este... ¿mantra?
Siempre, siempre, siempre, siempre.
Que no importa cuánto me ignoren, no importa cuánto me hayan hecho sufrir, no importa que me hayan hecho sentir como una mierda andante. De alguna forma u otra tengo que demostrarles que les sigo queriendo. Y me hace pensar que aguantarles sus pendejadas es una manera de hacerlo.
Entonces, cuando me golpean en la mejilla, yo pongo la otra porque quiero pensar que al menos yo no soy tan mierda de persona como ellos.
Y porque a mí sí me importan y así.
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