martes, 9 de febrero de 2016

I'm sorry I always do this

Siempre he tenido mala suerte con los hombres.
Extrañamente, a los que sí he llegado a querer, siempre me terminan por alguien más, dejándome con nula autoestima y ese sentimiento de insuficiencia que no se va. Nunca.
Pero esta vez no voy a escribir sobre los tipos que me han destruido, sino de aquellos que yo he destruido. La verdad es que no creo haberlos destruido, pero tal vez sí lastimé sus sentimientos y los hice sentirse menospreciados.

Soy una persona difícil de enamorar. Me he enamorado solo dos veces en toda mi vida. Nunca he sufrido por alguien con quien no tuve una relación oficial. No sufro por mis "crushes", soy bastante realista en ese aspecto. No he sufrido por personas que llegan, se quedan un ratito y, cuando se dan cuenta que no puedes darles lo que quieren, se van. Todo eso se lo dejo a la Valeria de 15 años que, para bien o para mal, ya no está aquí.

A mis casi 24 años, solo me he enamorado dos veces.
Creo tener un complejo de... superioridad. Casi siempre me creo más que los tipos con los que salgo. Ya sea más madura, más inteligente, más... lo que sea. Y sé que todo eso me hace sonar horrible y que soy una maldita egocéntrica, materialista, fijona, criticona con un complejo de superioridad ilógico. Pero no es tan así. Solo pienso muchas cosas, y tampoco es que me crea "mejor en todos los aspectos", y no es que lo piense literalmente "soy más inteligente que él", solo que cuando me pongo a analizar la personalidad del otro mientras me cuenta... lo sea que me esté contando, me doy cuenta y... una vez que he llegado a ese razonamiento, ya no puedo volver hacia atrás.

No es que esas cosas sean un impedimento para establecer una relación amorosa con alguien. Es solo que me tardo bastante en enamorarme de alguien. Es solo que sé cómo piensan, más o menos, y sé cuando dicen mentiras y me estresa cuando hacen cosas estúpidas. 

Tiendo a ponerme muy incómoda. Hubo un chavo en específico que me dijo que le gustaba y que quería intentar algo serio conmigo y yo me puse tan nerviosa que le dije que también me gustaba cuando no era cierto en lo absoluto. No me gustó ni antes, ni ahora. Tenía algo que no me hacía sentir como yo misma. Todo era muy forzado y por más que intenté que me gustara, por más que intenté darle otra oportunidad para ver si funcionaba: nada. Pero creo que también tiene que ver el hecho con que estaba algo escamada. Ya no tiene caso. Pero por las mentiras, y por haberle ilusionado, lo siento.
A los demás... pues igual. Perdón. No sé si realmente sean ustedes,  es más probable que sea yo la que piensa mucho todo, la que es muy juzgona, la que nada le parece... perdón si alguna vez les hice pensar que sí me interesaban, es lo que suelo hacer cuando estoy incómoda.

Eso.

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