El fin de semana pasado me puse pedísima. Pedísima hasta vomitar, hablar en otro idioma y quedar inconsciente. Nunca me había pasado eso. Había tenido uno que otro blackout, pero nunca había vomitado. Y digo, no es que lo vea TAN mal... tampoco digo que no me sentí de la mierda después de eso porque sí, ha sido una de las peores cosas que he sentido. Estaba al punto de no poder dormir en lo absoluto porque no podía dejar de pensar en cuán avergonzada estaba por las cosas que pude haber dicho/hecho. Muchas personas me tranquilizaron diciéndome que son cosas que pasan, que si me gusta tomar y pasármela bien pues me iba a suceder algún día. El problema fue que no era la ocasión para ponerme así, pero ya está. Pasó y fin. Me avergoncé a mi misma y ya. La gente lo olvidará eventualmente y ya está.
Me dijeron que de un punto a otro dejé de hablar español y empecé hablando inglés. Tal vez mi cerebro me estaba protegiendo de decir cosas feas así que decidió cambiar el idioma. I'll never know.
No hay comentarios:
Publicar un comentario