Hace un mes terminé de leer Landline de Rainbow Rowell. Lo bonito de su manera de escribir es que siento que en cierta manera, se parece a mi manera de escribir. Es decir, yo podría escribir un libro como ella, sólo me hace falta una buena historia. Y ella ya las ha acaparado todas.
En este último libro que leí trataba de una pareja con problemas. Una pareja con dos hijas que se amaban y todo. Sin embargo, cayeron en algo parecido a la rutina (¡que no tiene nada de malo!) y pelearon, y Georgie, que era una workaholic, decidió no visitar a su suegra en vacaciones de navidad porque tenía trabajo por hacer. Por lo que Neal (el esposo) se va con sus hijas a visitar a su mamá y la familia de Georgie supone que él la va a dejar. Georgie encuentra un teléfono mágico y se puede comunicar con el Neal veintiañero y empieza a cuestionar la aparición de ese teléfono mágico. ¿Era para evitar que Georgie y Neal se casaran? ¿Porque Neal se merecía algo mejor? ¿Porque no estaban destinados a estar juntos?
Nada de eso es relevante, sólo quería redactar un poco la historia por si en algún punto de mi vida lo olvido. Lo que me dio a entender Landline es que, al menos para mí, no existe nadie "destinado a estar con X persona." Una pareja no sigue junta por años y años porque estuvieron destinados a estar juntos. Es porque esa pareja decidió que querían permanecer juntos. Y eso ya depende de cada persona. Si amas lo suficiente a esa persona como para quedarte con ella toda la vida... bueno, eso es amor. Y es una decisión. Y no es fácil, y por eso ahora entiendo que la gente, en busca constante de la felicidad, te deje, te lastime, te reemplace.
Georgie amaba a Neal. Neal, aunque supiera que ya habían caído en la rutina, aunque le fastidiaran cosas que Georgie hacía (como trabajar bastante, perderse vacaciones con la familia, llegar tarde del trabajo, tener un mejor amigo) decidía estar con ella todos los días de su vida. Y eso es amor. Olvídate el sentir bonito. El sentirte protegida. El sentirte feliz. El amor es sentirte segura de que la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida, también quiera pasar el resto de la suya contigo. A pesar de todo. Y aunque muchas veces creamos que es así... muchas otras no lo es. Porque la vida no es un libro. Es decir... no es una narración omnisciente.
Además de pensar en eso por el libro, ya después de estos días en los que ya me siento más tranquila, en los que ya no lloro (tanto) y en los que mi estómago no se aloca y empieza a golpearse con todo lo que le rodea... El amor de una pareja nunca es seguro. Y eso está bien porque cada persona que nos deja nos da una idea de lo que buscamos realmente.
Tengo pendiente la lista de cosas que no me gustaban de la relación. Y siento que sí quiero escribirlas ya que me ayudará a no caer con alguien parecido.
“You don’t know when you are twenty-three. You don’t know what it really means to crawl into someone else’s life and stay there. You can’t see all the ways you’re going to get tangled, how you’re going to bond skin to skin. How the idea of separating will feel in five years, in ten—in fifteen. When Georgie thought about divorce now, she imagined lying side by side with Neal on two operating tables while a team of doctors tried to unthread their vascular systems.”
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