Hoy me di cuenta que te menciono mucho. Como si fueras mi punto de referencia para todas las cosas y no, no lo eres.
Ya no te mencionaré de ahora en adelante. Es más, hasta debería decirme a mí misma, ¿Daniel quién?
Es curioso y a la vez lo considero una pérdida de tiempo el estar escribiendo sobre ti. Más que nada porque sé que nadie ha escrito sobre mí. Pero no lo hago por ti. Lo hago por mí. Me gusta recordar. Me gusta tener registradas las cosas.
Que ni crezca tu ego. Eres la cosa más insignificante en mi vida en este punto, sin embargo como me hiciste sentir, escribo sobre ti.
A veces creo que hasta me obligo a recordarte. Más que nada porque soy una dramática, pero qué se le hace. Ya no escribiré de ti. O tal vez sí, pero no tan seguido porque creo que ni vales la pena ya. Y porque creo también que estoy mejorando y que cada día pienso menos y menos en ti.
Hoy fue un día divertido. Salí con Héctor a hacer ejercicio y nos subimos al volantín. Casi vomito. Pero estuvo súper súper fun.
No hay comentarios:
Publicar un comentario