Hay algunas cosas que son inevitables. La muerte por ejemplo. Ya sea la propia, la de tus seres queridos, la de tus mascotas. Todo mundo se va a morir. Luego, hay otras cosas más leves pero igual de inevitables. Aunque uno no lo quiera ver de esa manera. Incluso podemos tener plan B, plan C, plan D, Plan E, and so on, pero algunas cosas están destinadas a no ser y se acabó.
Cuando uno empieza una relación, yo sé que es normal que tengas demasiada ilusión, puede inlcusive que estés viviendo en una mentira, algo creado por tu mente romantizadora de... inicios de relación. A mí no me ha pasado eso y sinceramente dudo que me vuelva a pasar.
Por naturaleza, soy pesimista. No sé, ¿el humano es así en general? ¿O solo somos unos pocos?
Soy pesimista por sistema de autodefensa, o al menos así quiero verlo, porque de otra manera no tendría sentido. El caso es que lo soy y todo lo que hago, todo lo que veo, todo lo que me pasa, le encuentro el peor lado que puediera tener.
Sé que algo va a pasar. Algo no precisamente malo, porque dicen que lo que cuenta es el recorrido, no la meta, solo que sí me conviene ponerle un alto desde ya. Pero no lo voy a hacer porque todo lo que tenga que pasar, pasará y ya sabré cómo lidiar con ello cuando llegue el momento. Ahorita serían solo especulaciones y me estaría adelantando bastante. Ya sean 4 meses, u otro año completo, ya sea que me haya encariñado al mil por ciento o siga igual, solo por esta vez dejaré que las cosas tomen su curso.
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