martes, 2 de mayo de 2017

Life is... weird

Bien dice mi mamá que entre más creces, tus problemas también. Todo era muchísimo más simple antes, por ejemplo, cuando tenía 10 años y mi único problema era no saber hacer el truquito del trompo al que a todo mundo le salía, perder mis tazos estúpidamente o tener que decirle que no a mi compañera en la primaria porque de verdad no quería prestarle mi libro para colorear de Pokémon.
Pero sí, la vida es complicada porque las personas son complicadas. Yo soy complicada. A mí me gusta revolcarme en mis pensamientos toda la noche, como ya lo he mencionado en entradas anteriores.

Con el tiempo, tus inseguridades se van haciendo más grandes. A los 16 años vivía acomplejada por estar en una preparatoria privada y por no ser como todas las chavas de ahí. Toda mi vida he vivido lamentándome por el tipo de cuerpo que tengo (porque sí, desde los 8 años jugaba a competencias con mi papá y me comía 9 tacos al vapor) y por lo que he hecho con él. A los 20, tenía mucho miedo de entrar a una carrera que me iba a tomar toda la vida y opté por otra más corta, más sencilla, según yo. A los 21 años, me cambié de carrera pero con el mismo miedo presente (de hecho, ése no se ha ido). A los 23 años creí que me iba a quedar sola por siempre y nunca jamás iba a conocer el amor y a los 25 años creo que en sí es un poco de todo.

Hace unas semanas estaba completamente segura que necesitaba ir con un psicólogo lo más pronto posible porque estaba teniendo pensamientos muy extraños sobre todo en sí y ahora ya no siento que necesito uno. Al menos no urgente. Estoy más calmada y en realidad no hay razón aparente porque debería estar martillándome la cabeza con tantas cosas que han pasado últimamente. A lo mejor el ejercicio y sus endorfinas están haciendo efecto. Eso y el drama feliz que acabo de ver.

Solo voy a decir una cosa ahorita: De nada sirve. Es lo que es. Ya me comprobé a mí misma que el haber esperado por eso tanto tiempo y el que finalmente haya pasado no me hace sentir mejor ni peor. Porque ya pasó y ya se quedó ahí. Estoy más tranquila.



No hay comentarios:

Publicar un comentario