Son esos recuerdos dolorosos los que me hacen pensar que nada de esto vale la pena. Estar enamorada, amar a alguien que probablemente te decepcione... No lo vale. Sí, es lindo, mientras dura, sí te hace feliz, mientras dura, sí, te hace creer que estás en la cima del mundo, sin embargo... ¿no es mejor creer eso por nuestra propia cuenta? ¿No deberíamos darnos esa motivación nosotros mismos? ¿Verdad que seríamos mejores personas? ¿Por qué es tan difícil hacerlo por nuestra cuenta? ¿Por qué necesitar de alguien? Si no podemos nosotros mismos, pues nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros amigos también nos deben impulsar a querer cumplir todas nuestras metas, a ser mejores personas, a ser más felices.
Tendemos a darle mucha importancia a una persona que puede decepcionarnos.
Por eso, hoy, me niego a la idea del enamoramiento. Te cega. Te ilusiona. Te hace ver cosas que no figuran en el panorama. Te decepciona. Te destruye. Te come vivo.
Así que eso: Si no vuelvo a amar otra vez en mi vida, qué mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario