lunes, 14 de julio de 2014

Vegan

Desde hace tiempo he tenido ganas de volverme vegetariana o vegan. No porque esté de moda, como muchas otras personas, sino porque realmente me gustan mucho los animales y no se me hace agradable la idea de torturarlos, matarlos y comerlos. He visto mil videos de Peta, he visto documentales de 1 hora sobre el maltrato animal y aún así, la carne es la comida que nunca puede faltar en mi casa.

Al menos dos veces a la semana comemos carne asada y SIEMPRE, SIEMPRE, tenemos que comer algo con carne. Ya sea milanesa, spaghetti con albóndigas, pollo, filete con arroz, etc. Además de cenar huevos con jamón, lonches, whatever.

Sin embargo, dediqué una parte de mi nómina para surtirme en el súper de mi comida de toda la semana sin carne. Compré leche de soya, verduras, frutas, cereales, más verduras y más frutas. Casi completo una semana de no ser porque se me acabó la despensa. En un día, a mitad de semana, hice trampa porque probé un pedacito de pollo, pero como cosa hecha adrede, entre más quieres no comerlo, más antojo te da. O algo así.

Y es que la carne sabe TAN bien. No es excusa, yo sé, sé que podemos vivir sin carne, quiero vivir sin carne, pero si hiciera todo lo que quiero ahorita estaría en mi peso ideal. Y ésa es una de las cosas por las que también quiero hacerme vegetariana... para adelgazar.

Lo que me falló en mi "semana vegan" fue que compré los mismos ingredientes y repetía comidas, entonces medio me aburrió. Necesito innovar para no cansarme de lo mismo y sigue en mis planes llegar a ser algún día vegetariana o vegana. Aunque amo comer pescado. Aunque amo las hamburguesas y los tacos.

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