viernes, 11 de julio de 2014

"Ay, ni que tú tomaras, ¿verdad?, jaja"

Hoy me dijeron algo así:

-¡Nos vemos hasta el lunes! Y recuerda: si tomas, no manejes. ¡Ay! Ni que tú tomaras, ¿verdad?, jaja.

Y me sentí un poco ofendida. En primera, porque soy una sentida y en segundo... ¿tengo cara de ñoña que no sale a divertirse de vez en cuando? Sí me he ido a tomar con mis amigas, sí le he quitado a mi papá una que otra cerveza y sí, me voy a comprar mi cerveza favorita de vez en cuando porque se me antoja. Pero, ¿tengo cara de monja?, ¿de ñoña?, ¿de niña que no toma?

Y luego pensé en que esa misma semana, la misma persona que me preguntó eso me pidió prestado un libro, y entonces pensé: No creo que le entienda. 

¿Cómo habría de no entenderle a un libro que fue escrito para niñas/adolescentes? ¿Por qué no le entendería?

Ah bueno, es que ella no se ve del tipo de las que leen, entonces... al ser primeriza, no le va a entender a muchas cosas. Ya saben, palabras difíciles, metáforas, párrafos largos y complicados.

Yo no sé si le entienda o no (sería demasiado estúpido no entenderle) o si le termine dando flojera leerlo, pero en sí, ella tiene cara de que nunca en su vida ha leído un libro porque se la pasa tomando y saliendo de fiesta con sus amigos.

Y no tiene nada de malo, sólo que esa es la impresión que me da; entonces, como ella a mí, también la juzgué.




No hay comentarios:

Publicar un comentario