viernes, 11 de julio de 2014

Libros prestados

No me gusta prestar libros. Como lectora, le tengo un gran cariño a mis libros porque no sólo son historias, son historias que me marcaron de alguna u otra manera (la mayoría) mi vida o me dejaron algún tipo de enseñanza o simplemente me enamoré de los personajes y no me es fácil prestar libros así o simplemente porque sé que les van a hacer algo malo y me los regresarán rotos, con manchas o no me los regresarán en lo absoluto.

Primera experiencia prestando un libro:

Harry Potter y la órden del fénix (debo recalcar, mi libro favorito de toda la saga de HP)
Nunca me lo regresaron.

Maze Runner / Buscando a Alaska / Los juegos del hambre
No me los han regresado

El resplandor
Me lo regresaron con unas páginas dobladas. Ya saben, de esos dobleces que se quedan marcados por siempre.

Bajo la misma estrella
Se lo presté a una compañera de trabajo y me dijo que su sobrina le tiró jugo encima pero que no me preocupara porque me comprará uno nuevo. ¿Cuándo? Quién sabe.

Una vez presté toda mi saga de Twilight a una señora que también tenía muchos libros como yo (exagero, no tengo tantos) y ella ha sido la única que me los ha regresado bien.
No saben el alivio que fue para mí ver los 4 libros tal y como se los regresé.

No me gusta prestar libros, lo odio, lo detesto, y sin embargo lo hago. Cuando me los están pidiendo me inundan unas ganas inmensas de decir que no, pero luego me pongo a pensar "son sólo libros, está bien, no les pasará nada, en una semana o dos te los regresarán" y no me ha pasado eso. Sólo con los de Twilight.

Sí, aunque parezca chiflada, esto es algo que sólo la gente que lee mucho y gasta la mayoría de su salario en libros, entenderá.

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