Hoy es de esos días en los que la nostalgia me invade y me permite tener las palabra exactas para expresarme en mi blog.
Me siento muy extraña. Puede ser por varias cosas: 1) Llevo 8 cervezas. 2) Mi hermana y su novio me han contado algo que no me puedo sacar de la cabeza. 3) Extraño mucho a mi novio. 4) Voy por mi novena cerveza. 5) De verdad no puedo de dejar de pensar en aquello que me mencionaron. 6) He estado viendo mucho House y quiera o no, cuando veo series, alteran mi manera de pensar. 7) House, en especial, me hace sobreanalizar absolutamente todo. Si de por sí soy demasiado reflexiva, ahora con una serie alentándome a serlo, me muero. Me muero. (Nah)
Supongo que muchas cosas han cambiado. O no, no supongo. sé que muchas cosas han cambiado. Y si fuese a encontrarme con alguien que no he visto en un largo tiempo, sería una experiencia demasiado interesante y aterradora. Primero, porque no me gusta que las cosas cambien (al menos no bruscamente). Tengo mucha preferencia por las cosas y que éstas se queden de la misma manera que siempre porque lo que es conocido, es cómodo. Claro, si no te gusta algo, lo cambias y ya, pero si estás viviendo una vida feliz, monótona, cómoda, así está bien. Hay gente que tiene cierto problema con la zona de comfort y eso también está bien pero bueno, cada quien sabe lo que le gusta y lo que no.
Estaba leyendo mis tweets de hace meses y me da risa que escribí algunos que me ponen a pensar: Wtf, ¿qué jodidos estaba pensando cuando tweeteé eso? ¿Cuántos años tengo? ¿17 de nuevo? Y es que yo sé que el cambio es inevitable. Que cambiamos constantemente, que los mismos pensamientos que teníamos hace una semana... hace unos días, ayer, etc., ya no son los mismos para TODAS las cosas. El cuerpo mismo está en un cambio hacia la adaptación: nuevos horarios, nuevo trabajo, nuevo shampoo, nuevas clases, nuevo jabón de cara, nuevo precio de la gasolina, nuevos amigos, nuevas costumbres, nuevos hábitos, nuevas bebidas favoritas, entre muchas cosas más. Es imposible quedarse en el mismo lugar toda la vida pero, como ya mencioné, me molesta, me aterra, me fastidia que las cosas cambien rápidamente. Por ejemplo: rompimientos, cambio inesperado de escuela y... that's pretty much it.
El punto de esta entrada... y es que sé que divago bastante pero juro que en mi cabeza, con esas nueve cervezas encima, todo tiene sentido y todo está súper bien estructurado, párrafo con párrafo, palabra con palabra.
Normalmente los cambios son propiciados por algo no necesariamente traumático, pero... muy probablemente traumático. En mi caso, fue un rompimiento amoroso. Y ya está, ya lo dije. Ya lo escribí porque ya lo había estado pensando. Sí evitaba este tipo de afirmaciones pero no puedo hacer nada porque si quiero que mi blog sea un reflejo de mi vida, de mis pensamientos, entonces tengo que escribir exactamente lo que siento (y es por eso que he decidido revivir este blog precisamente). Todos mis cambios han sido a partir de ese rompimiento. A tiempos desesperados, medidas desesperadas.
Mi rompimiento amoroso fue algo traumático. Pero que no les suene a drama. Solo digo traumático porque me cambió la vida en todos los aspectos. En mi manera de pensar, en mi manera de ser, en mi manera de lucir. Absolutamente todo. Bien me dijo una amiga que gracias a eso soy la persona que soy ahora y créanme cuando les digo que por nada del mundo cambiaría eso.
Me hizo conseguirme un trabajo. Me hizo fallar horriblemente en la escuela por estar enfocándome en otras cosas. Me hizo comprarme un carro. Me hizo salir con un tipo que conocí por internet. Me hizo conocer un montón de gente. Me hizo salir con otros chavos y darles una, o varias, oportunidades. Me hizo apasionarme por un instrumento musical. Me hizo cantar y entender un montón de canciones. Me hizo acercarme a muchísimos amigos y revivir amistades que creía perdidas. Me hizo tomar el coraje para invitar a salir a un maestro y para agregar a facebook a mi novio actual. Me hizo volverme a enfocar en la escuela.Y lo más importante fue que me hizo madurar de una manera increíble. De ninguna otra forma hubiese desarrollado esta manera de pensar si nunca hubiese terminado con esa persona.
No puedo especificar cada aspecto de mi vida que ha cambiado, cada pensamiento, cada preferencia, cada razonamiento. Sé que he cambiado y es lo que cuenta. Sé que he cambiado y no quisiera volver a lo que era.
Dios, extraño a mi novio. Bastante.
Normalmente, cuando mi periodo está por llegar, es súper fácil ponerme a llorar. Ahora, mi periodo está por llegar y la verdad es que estaba buscando alguna razón para llorar. Estaba esperando que recordar cosas me pusiera triste y me hiciera llorar ipso facto pero no lo ha hecho. Solo ha hecho que entre en el limbo entre la tristeza y la costumbre. Me tomó bastante ponerme a llorar. No por la persona que me rompió el corazón, sino por todo lo demás.
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