lunes, 28 de septiembre de 2015

Lo último de ti

Porque septiembre ya se acabó.

Me gusta tener mi vida documentada. Lo que soy, las cosas que me gustan, las experiencias vividas, he tratado de tenerlas registradas en internet. Aunque se ha perdido una gran parte de todo eso (porque estoy loca y borro cosas por dolida), no me volverá a pasar. Aunque sí he pensado borrar todo porque me recuerda a él. Ya eliminé mi twitter porque tenía muchas cosas raras, pero mi blog no. Ya no.

Como clausura todo este pedo... porque sí, es un pedo, he decidio escribir por última vez cómo me he sentido.

No creo haber pasado por una experiencia más dolorosa. Y eso que me atropelló un camión de ruta. Pero vamos, que dolor físico y dolor emocional (+ físico) no es comparable. No creo haber llorado tanto por alguien, ni haber estado tan decepcionada. No creo haber tenido mi autoestima tan por los suelos como en estos últimos 5 meses. Nunca había cuestionado mi cordura hasta que me pasó esto.

Pero sigo viva. Y como dicen, lo que no te mata te hace más fuerte. Realmente no sé si soy más fuerte o no, solo he aprendido a controlar la situación. Todavía me salgo de mis cabales y me pongo a chillar de vez en cuando. Por ejemplo, cuando veo cosas que no quiero. La vida tiene una rara forma de ponerme todo lo que no quiero ver o de lo que no quiero pensar justo enfrente de mi cara.

Nonetheless... nunca me había sentido tan viva. Cuando me preguntó que cómo había estado, sentí un impulso de contestarle eso. Pero no lo hice porque no me importa contestarle y porque no quiero curarle la consciencia. A veces la gente tiene que vivir con ese tipo de cosas. A mí me tocó vivir con esto, a él le tocará vivir con aquello.

A fin de cuentas, sin él no está tan mal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario