Había llegado a un punto de mi vida en el que no necesitaba nada más. Estaba feliz y conforme con lo que tenía. Lo tenía a él, no me iba tan mal en la escuela, seguía trabajando, mis 4 perritos estaban bien, mi familia estaba bien, sabía lo que quería, todo estaba bien.
Cuando me terminaron, el mundo me dio un giro de 360°. Fue como una cachetada justo en la realidad de que no debía estar de esa manera. No debía conformarme con lo que tenía, sino buscar más.
Ha sido difícil, pero no recuerdo haber hecho tantas cosas de provecho antes, cuando todo estaba bien.
No recuerdo haberme enfocado tanto en mí.
Y eso era justo lo que necesitaba. Un golpe a la realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario