Y en definitiva, no lo es.
Ya voy para los 4 meses que intento superarlo y todavía no puedo. Pero se va pasando. Si antes lloraba todo el día, ahora sólo lloro por ratitos. Los sueños extraños ya cesaron. Sólo hay decepción.
¿Qué duele ahorita?
Duele haber sido reemplazada tan rápido. Duele haber sido olvidada. Duele que una persona con la que pasé casi 3 años de mi vida, un día decidiera que ya no quiere estar conmigo, sino con alguien más.
Duele. Duele porque yo no estoy ni cerquita de olvidarlo. Duele porque yo no tengo a nadie con quien reemplazarlo. Y sí, sí quiero reemplazarlo. Sí quiero dejar de sentirme de esta manera. Sí quiero tener a alguien como pareja.
Pero supongo que por eso no tengo. Porque lo quise tanto.
He llegado a la conclusión de que salí con múltiples personas para olvidarlo. Para hacerme saber que no era tan indispensable en mi vida y que, en efecto, es reemplazable. Pero no lo es. Nadie me ha hecho sentir de la misma manera que él. Y es que ha pasado tan poquito tiempo que se me hace súper apresurado que él sí haya encontrado a alguien. Probablemente porque ya la tenía desde antes, pero... aún así, duele. Duele a montones.
No hay día que no piense en él y sólo me pregunto, ¿hasta cuándo?, ¿cuánto tiempo más?, ¿qué tal si lo recuerdo toda mi vida?, ¿qué tal si nunca lo supero?, ¿qué tal si nunca consigo a alguien que lo reemplace? Porque eso de clavito saca clavito es 100% verídico. No digo que sólo así se pueda superar a alguien pero sí creo que es lo más fácil. Así como cuando una tragedia supera a otra.
Ya quiero dejar de sentirme de esta manera. Quiero dejar de sentirme tan vacía. Tan triste. Quiero dejar de llorar cuando recuerdo cosas. Quiero dejar de llorar cuando veo fotos. Quiero dejar de torturarme de esta manera.
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