domingo, 11 de junio de 2017

Cosas que quisiera decir pero la vergüenza no me deja

He estado teniendo cierto tipo de problemas con una persona en específico. Esa persona es mi novio y si estás leyendo esto (por favor, léelo porque no encuentro la manera de decírtelo en persona) no quiero que te lo tomes personal, pero a la vez sí es personal. 

Nunca sé en qué punto de la relación estamos. Voy a la deriva. A veces hasta pienso que estamos jugando a ver quién tiene más interés por el otro. Ya deberías saber que yo no estoy para juegos. Y por decir eso no me refiero tampoco a que soy la persona más monógama y seria de la vida y que ya te estoy considerando específicamente a ti para ser el futuro padre de mis hijos o la persona con la que críe veinte perros. Puedo relajarme bastante con eso porque ciertamente no estoy buscando a alguien que me acompañe toda la vida, porque ya sé que eso es tan irreal como los aliens. (Debo resaltar que creo un poquitito en los aliens). 

Nunca he pedido bastante en las relaciones y sin embargo contigo siento que te pido demasiado cuando en realidad son cosas meramente básicas. Salir, divertirnos, reír, jugar videojuegos, compartir cosas, quejarnos de la vida, desahogarnos (mostly), pasarnos memes chidos, que sepas los pedos de todos mis amigos y yo saber los pedos de los tuyos, tener la confianza suficiente para contarnos lo que sea, etc. Ocasionalmente puedo llegar a pedir que cubras algunas de mis necesidades pero eso normalmente no se pide, simplemente sale. También puede que te pida que me acompañes a lugares a los que no quieres ir, sin embargo como eres mi novio y ésa en parte es tu "obligación", tendrás que hacerlo y lo mismo va para mí. También, dado que me gusta celebrar los meses que cumplimos, te pido que estés atento al día (no debe ser muy difícil, y de hecho hasta puedes poner alarmas en el celular, para eso también sirven). Espero que escuches todas y cada una de mis quejas, que si reprobé un examen, que si los perros, que si el trabajo, que si el dinero, que si mis amigos, que las deudas, que si alguien me pidió que le ayudara con algo y como soy demasiado débil como para decir que no, lamentablemente a ti te toca escuchar los reclamos para la otra persona porque también soy cobarde y no se los puedo decir en la cara. Que si me duele un hueso por mi accidente, que si he comido demasiado, que si estoy gorda, que si estoy cansada, que si estoy fea, que si te extraño, que si quiero que me compres tal, tal y tal, que si tengo ganas de ir a ver una obra de teatro (aunque nunca vayamos), que si me acordé de X, que si estoy hablando con fulanito (cero intento de ponerte celoso porque ya sé que eso no te va), que mis hermanos, que la escuela, que los exámenes, que la peda, aguantarme cuando esté ebria... todo eso es, aunque me cale llamarle así, tu chamba. Todo eso y más es lo que yo estaría dispuesta a compartir contigo (ojo, nunca "aguantar", porque entonces ya estamos hablando de otra cosa). 

Entonces, cuando una persona no me demuestra todo lo que está dispuesto a hacer por mí (y esto puede ser un tanto ambiguo porque YO SÉ lo que estoy dispuesta a hacer por ti) es cuando empiezo a dudar de todo en la vida. De absolutamente todo. Que tal vez yo no te intereso tanto, que seguro es porque soy fea, que es por mi carácter tan odioso o porque no soy lo suficientemente divertida o graciosa (cuando... SPOILER ALERT, YO SOY SÚPER GRACIOSA), que es mi familia, que es mi carrera, que es porque tomo caguamas o me gusta la cerveza (también me gusta el vino porque soy tanto naca como elegante, dependiendo de la ocasión), que a lo mejor es porque no me gustan tanto los videojuegos como a ti, o porque tenemos gustos tan pero taan diferentes, que si tu ex, que si tu familia, que escuchaste algo feo de mí, etc. Me lo tomo muy muy demasiado personal y por alguna razón siento que todo es mi culpa. Que si tú no estás tan interesado, es mi maldita culpa. 

Y eso. Eso es exactamente lo que quiero tener bien en claro. No quiero andar con juegos. No quiero estar perdiendo el tiempo porque bueno fuera que solo perdiese eso. También me agobio. También sufro. Me acomplejo, me hago sentir mal a mí misma, que comparo, etc. 

Solo busco ser feliz en la vida. Quitar a la chingada todas las preocupaciones, aquello que me acongoje y dedicarme a hacer mi vida lo más simple posible porque mi cabeza ya es lo suficientemente complicada. 

¿Puedes? 

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