Había estado intentando evitar hablar con mis papás sobre la escuela, la vida y la felicidad.
Sin querer, ayer solté un comentario que llevó a todo un speech donde solo asentía, bostezaba, jugaba con un papelito en la mesa y se me inundaban los ojos de lágrimas.
De un momento a otro, y esto lo he mencionado antes, siento un poco de presión con respecto a lo que piensan mis papás que soy y lo que realmente soy.
La gente tiene esta idea de que soy muy dedicada con la escuela. Eso no es verdad. Soy un desmadre en la escuela. Le tomo prioridad a otras cosas -como tocar el ukulele- y casi siempre estudio a última hora. Me desvelo todos los días, a veces sí estudiando, pero muchas veces es viendo videos o series.
Este último año ha sido uno de mis peores años académicos. Creo que nunca en la historia de mi vida (?) me había importado tan poco la escuela y de igual manera, nunca antes había sentido tanto estrés. No es que no me importe. Sí me importa y por eso me estreso, pero me pongo a estudiar a última hora, a eso me refiero. Pero es entendibe, quiero hacer otras cosas, quiero ganar más dinero, quiero salir y distraerme por no mencionar que concentrarme para estudiar me ha resultado increíblemente difícil. Siempre mis pensamientos divagan hasta lugares que no quiero llegar y luego ya no puedo dejar de pensar en esas cosas.
Ayer mi papá me preguntó que por qué no era feliz. Y esto es algo que he estado pensando muchísimo. ¿Qué es lo que me falta para ser feliz?
Las primeras cosas que se me vienen a la mente son:
No soy feliz porque no tengo un lugar en la casa donde esté todo ordenado, sin pelos, sin olor de heces y orina de perro impregnada en la cortina, en la ropa, en las cobijas.
No soy feliz porque quiero viajar y no lo estoy haciendo y no se ve que lo vaya a hacer pronto.
No estoy feliz porque no me siento conforme con mi cuerpo.
No estoy feliz porque a este tiempo, debería estar terminando la carrera, incluso ya trabajando para lo que estudié.
No estoy feliz porque no sé qué estoy haciendo con mi vida y me siento perdida.
Quiero que algo me apasione. De verdad quiero encontrar aquello que me haga vibrar, que me ponga la piel de gallina, eso que hace que mi corazón se acelere como cuando estás en un concierto o en una montaña rusa, o cuando veo películas de superhéroes y empieza la acción, o cuando escuchas tu canción favorita en el momento indicado y en ese momento todo es perfecto. Así me quiero sentir con algo. Con mi carrera, con el arte, con lo que sea.
Mi mamá me contó de una vez que rechazó un trabajo y se sintió libre. Y me imaginé haciendo eso. Me imaginé sentirme libre, solo que no sé qué es lo que me tiene amarrada. ¿La escuela? ¿El trabajo? ¿Los perros? ¿Mi casa? No lo sé.
Me mencionaron que querían que fuera feliz. Que hiciera lo que quiero hacer, pero es que no tengo la menor idea. Que no me quedara en la carrera por el "qué dirán". Que no me importara qué iban a pensar mis abuelos, o mis tíos, que solo importaba que me sintiera feliz. Y ojalá no me importara, pero sí me importa. Sí me importa porque ya tengo 3 años en la carrera, porque es lo más lejos que he llegado a algo. Porque desistir ahora sería haber perdido esos 3 años de vida, y ya sé que no lo ven así y que sí me sirvieron para algo esos 3 años, solo que no puedo simplemente tirarlos por la borda.
Sí me gusta la carrera. Sí quiero llegar a ser doctora. Quiero tener un buen trabajo y ganar mucho dinero. Quiero ganar mucho dinero para cuidar de mis papás. Para hacer que mi papá deje de trabajar en 10 años y mantenerlos y regresarles todo lo que me han dado y lo que han hecho por mí. Quiero pagarles un viaje todo completo a Europa o adonde ellos quieran porque se merecen el universo y más.
Creo que es 50% la presión que siento por mi familia y 50% mi testarudez la de permanecer en la carrera.
Creo que en parte no la quiero dejar porque me gusta y también porque no quiero admitir que no pude hacerlo.
Ayer mientras platicaba con una amiga de la facultad, me decía que nos faltaba la competitividad que teníamos en primer año. Y es que primer año fue hermoso. Aún con el trabajo, me quedaba estudiando con ellos y nos explicábamos cosas y todo estaba bien. Tenía un grupo de estudio. Todo estaba bien.
Luego ya quedamos en diferentes bloques, en diferentes salones, diferentes horarios y así ya no se pudo. Además que todo el año pasado las ganas de ir a la escuela eran nulas.
No sé si pueda hacer que me apasione algo a la fuerza. De verdad quiero hacerlo. Quiero que me apasione. Quiero cumplir eso. Tan siquiera eso.
¿Entonces qué me detiene?
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