martes, 27 de octubre de 2015

La complejidad de las redes sociales

Las redes sociales son un pain in the ass.

No solo tengo que abstenerme de checar constantemente las redes sociales de mi ex, sino que también tengo que preocuparme por lo que él hace. Que si me manda un mensaje con su otra cuenta, que si me siguió en instagram y en twitter y luego quitó la solicitud, etc.

Todo eso es desgastante. Todo eso me fastidia.

jueves, 22 de octubre de 2015

¿Recuerdas cuando...?

¿Recuerdas cuando me quedé a dormir en tu casa? Le dije a mi mamá que me iba a quedar toda la noche estudiando en biblioteca pero me recogiste en la facultad y me llevaste a tu casa. Cenamos tacos, hablamos de cosas, jugueteamos, nos divertimos. Me levanté más temprano que tú para estudiar. Hicimos hot cakes para desayunar y recuerdo que tenías una manera diferente de prepararlos. Me dejaste estudiar un rato más y me llevaste a la escuela para el examen que iba a presentar.

¿Recuerdas cuando terminábamos nuestras frases? De alguna manera u otra logramos sincronizar nuestro sentido del humor y se nos daba con frecuencia terminar los chistes del otro.

¿Recuerdas cuando jugábamos a cada rato Minecraft, Plants vs Zombies y GTA? Nos atacábamos de la risa trolleando gente y matándonos entre nosotros.

¿Recuerdas cuando veíamos series y películas juntos por Skype? A veces las empezábamos en mi casa, luego se te hacía tarde y teníamos que terminarlas por separado.  ¿Te acuerdas de Game of Thrones y todos nuestros chistes locales?

¿Recuerdas mi accidente? ¡Cómo me cuidaste en el hospital! Cuando venías a visitarme a mi casa apesar de no hacer nada. Cuando me trajiste las flores.

¿Recuerdas cuando te quedaste a dormir en mi casa por la boda de mi prima? Fuimos a la torna en casa de mi abuela y luego nos regresamos y me quedé un ratito acostada contigo. Esa noche bailamos mucho. Probaste por primera vez el menudo y me enojó que no te gustara. Te veías guapo con tu traje nuevo.

¿Recuerdas cuando íbamos a los moteles y nos quedábamos dormidos? Durante una o dos horas. Despertar junto a ti siempre fue placentero.

¿Recuerdas cuando te marcaba en la madrugada? Siempre he tenido problemas para dormir. Hablar contigo me tranquilizaba y me hacía dejar de pensar tonterías.

¿Recuerdas nuestra rutina? Venías por mí, me tardaba en alistarme, nos íbamos a comer, íbamos al cine, dábamos un paseo en alguna plaza comercial, me dejabas manejar tu carro dentro de la colonia y al final terminábamos echados en el sillón de mi casa viendo videos hasta que se te hacía tarde y tus papas te marcaban para apurarte.

Recuerdo todo eso como si hubiera sucedido el sábado pasado.

¿Recuerdas lo que me dijiste ese día? Que me amabas, que tu corazón era mío y que querías un tiempo para ti solo. Me dijiste que nunca me harías lo que me hizo la otra persona. Y sin embargo lo hiciste.

¿Recuerdas toda la confianza que te tenía? Pensaba que nunca nadie me amaría tanto como tú lo hacías. Que me celabas porque te importaba en demasía. Pensé que eras de las pocas personas que nunca nunca me lastimarían. Todo eso se perdió ese día.

¿Recuerdas cuando me terminaste teniendo tres parciales por presentar? Tres parciales y exámenes finales.

¿Recuerdas cuando no podía dejar de llorar? Me despertaba llorando y me dormía llorando. Me dejaste con un mes completo de pesadillas. A veces todavía las tengo. Solo que ya no lloro tanto.

¿Recuerdas que me hiciste sentir la persona más insignificante? Me hiciste pensar yo no era digna de tu amor. Me hiciste sentir fea, gorda, inútil, estúpida y demás.

¿Recuerdas cuando no podía ni comer? Si llegaba a comer era porque me obligaban porque no me daba hambre durante ese tiempo. Por mí podría morirme desnutrida, porque hambre nunca tuve.

¿Recuerdas los mini ataques al corazón que me hacías pasar cada que me hablabas? Me ponía toda nerviosa y no podía dejar de temblar. Luego me ponía a llorar. Y así toda la noche.

¿Recuerdas cuando vi que ya era tu novia cuando ni siquiera habían pasado 3 meses desde que rompimos? ¿Fui así de fácil de reemplazar? ¿De verdad no signifiqué más para ti?

Todo eso lo recuerdo como si hubiera pasado ayer. Todavía lo siento.



martes, 13 de octubre de 2015

Pensamientos de las 2:05 A.M.

Siempre he tenido dificultad para conciliar el sueño. Aun así haya tenido un día cansado, sufro al momento de querer intentar dormir.

Lo que más me tranquilizó durante un tiempo fue hablar con Dios. Le contaba de todo lo que me había pasado en el día, las cosas buenas, las cosas malas, qué me causó gracia y qué estuvo apunto de hacerme romper en llanto camino a casa. Terminaba pidiéndole por cómo quería que salieran las cosas. Por cómo deseaba estar completamente recuperada y no tener ningún recuerdo de aquella persona que me hizo daño.

A veces pienso en la muerte, también. A veces pienso en cómo será. ¿Simplemente desaparecemos? ¿Vemos todo negro? ¿No vemos absolutamente nada? Nuestro cerebro... ¿se apaga? Eso me aterra. Cuando pienso en eso intento bloquearlo con algo triste porque algo feliz no es suficientemente fuerte como para taparlo. No sé por qué soy así. Es decir, sé que es normal que la gente piense en la muerte, pero yo tengo pensando en eso desde que tengo alrededor de 12 años. Ningún familiar se había muerto, así que no tenía motivos para pensarlo. Una noche simplemente me levanté, me inundó la ansiedad y me puse a llorar en el baño por horas. Luego mi mamá se levantó y me dijo que nos íbamos al cielo, pero desde los 12 años soy una incrédula. ¿Cómo nos "vamos al cielo"? ¿Literalmente al cielo? ¿Qué hacemos ahí? ¿Vivir para siempre? ¿Como niños, como adultos o como ancianos? ¿Cómo nos alimentamos? ¿Seguiremos recordando quiénes son nuestros familiares y amigos? ¿Cómo la gente puede decir tantas tonterías sin estar seguro de ello? ¿Quién me lo asegura? ¿Quién me dice que de verdad hay un lugar después de la muerte? Todas esas preguntas para alguien de 12 años. Claro que no he podido dormir bien desde que tengo esa edad.

Cuando me canso de torturarme con esas cosas me pregunto en por qué me ha sucedido todo lo que me ha sucedido. Me doy cuenta de los giros bruscos que ha tomado la vida y me pregunto lo que me depara. Hace 4 años dejé de hablarle a una persona que me había hecho bastante daño y de la cual estaba enamorada. Hoy en día puedo hablar con él como si nada de eso hubiera pasado. Hace 3 años estaba nerviosa porque no sabía cómo se sentía tener un novio de verdad, alguien a quien pudieras besar y agarrar de la mano. Hace un par de meses pensé que nadie nunca me iba a volver a gustar y que no iba a volver a encontrar el amor en mi vida nunca jamás.

Pienso en las personas a las que les he dejado hacerme daño y en cómo ya no debería ni siquiera recordarles porque de verdad no valen la pena. Pienso en aquellas espinas que me han dejado e intento hallarle el lado bueno. Me debieron haber hecho más fuerte. Me debieron haber enseñado cómo reaccionar para la próxima vez. Me debieron haber marcado tanto como para ya no tomarle más importancia si me vuelve a pasar en un futuro. Eso todavía no lo sé, solo lo puedo suponer. Algo de lo que sí estoy segura es que me enseñaron a valorarme como persona. Me enseñaron a no confiar plenamente en alguien y... aunque eso puede sonar más como desventaja que ventaja, creo que es importante saberlo: Nadie es como tú. Nadie manejará los asuntos como tú y si esperas más de esas personas vas a terminar decepcionándote.

A veces, cuando no puedo dormir, pido porque todo salga de la manera que debe salir para poder estar bien pronto. Para poder seguir con mi vida feliz, disfrutando de cada momento, creciendo como persona, amando a los que me rodean y ayudando a cualquier persona que lo necesite.

lunes, 12 de octubre de 2015

Temporal

Sé que no estaré así para siempre. Sé que todo esto que estoy sintiendo es temporal. Seguramente en un año ya no me sentiré de esta manera. Estoy 99% segura que el próximo año ya no recordaré cómo me sentí. 

My current situation is not my final destination. 

sábado, 10 de octubre de 2015

“Take a shower, wash off the day. Drink a glass of water. Make the room dark. Lie down and close your eyes.
Notice the silence. Notice your heart. Still beating. Still fighting. You made it, after all. You made it, another day. And you can make it one more. 
You’re doing just fine.”

viernes, 9 de octubre de 2015

Good things come to those who wait

Mi vida es un desastre.

Desde que me terminaron he hecho un montón de cosas. He salido todos los fines de semana, he tomado hasta no acordarme del día anterior, salí con 5 personas diferentes, probé la marihuana, dejé de estudiar porque mi depresión no me dejaba, etc. Me he alocado porque es lo que me hace sentirme viva y me hace olvidar el por qué estoy triste. 

No sé muy bien cómo redactar esta entrada así que solo escribiré cómo me he sentido, cómo creo que superaré esto pronto y ciertas cosas que quiero completar antes de que termine el año. 

La he cagado con la escuela. Puse mis emociones como prioridad y estos últimos 5 meses no he sido yo. Le tomé más importancia a un tipo que no me supo valorar. En serio no es para tanto. No valía tanto la pena porque carecía de muchas cualidades que yo creo que son importantes y que todo hombre debe tener. Sí, era educado (algo), no era mala persona (tanto), sin embargo no era lo suficientmente interesante como para que yo lo considerara mi pareja ideal. Me enamoré, me encariñé y me acostumbré a él, y eso es lo que me está costando trabajo superar y por eso lo extraño tanto.
Entonces la jodí en la escuela. Por dos semestres, la he jodido. Sé que puedo hacerlo, porque pude con primer año, es solo que me dejo llevar por muchas cosas y todas esas cosas no me dejan concentrarme y hacen que me vaya mal. Éste no ha sido un buen año académicamente hablando. 

Quiero que la gente me diga que no es big deal. Que así pasa a veces y que es bueno tomarse un descanso así te tengas que atrasar. También vi una imagen que decía que mi estabilidad emocional era más importante que las calificaciones y he tomado decisiones basándome en eso. Me digo a mí misma que si no tengo ganas de estudiar porque me pone triste o me pone a pensar y no me deja concentrarme, entonces debo hacer algo que me ponga feliz. Como por ejemplo, tocar el ukulele, ver series, leer un libro, salir con mis amigos, etc. Pero sigo sintiéndome culpable de que no sé por qué sigo así por alguien que realmente no valía la pena y que necesito mejorar en muchos aspectos de la vida porque en lugar de estar mejorando, me estoy hundiendo más y más. 

La escuela ya valió. Solo tengo que esforzarme por no dejarlas tan feo y esforzarme por sacar las otras. Segundo año de medicina no ha sido bueno para mí. El 2015 no ha sido bueno para mí, pero todavía no se acaba y siento que tengo que mejorar ya ya ya ya porque no es posible que yo esté así por un hombre. No es posible otra vez. Incluso cuando terminé a D, me puse a hacer ejercicio, entré a estudiar chino mandarín y no sé qué tantas cosas más hice, pero no me hundí más. 

Ya está palomeado el viaje. El cual aunque, no lo tenía previsto para este año en específico, sí ha sido un propósito de años pasados. Tengo que bajar de peso. Quiero bajar mínimo 10 kg. Me quedan tres meses y no sé si pueda hacerlo, pero lo intentaré. Quiero ponerme brackets para diciembre porque quiero hacerme ese cambio de look. Quiero seguir tocando el ukulele y mejorar. Porque tengo que mejorar. Tengo que hacerlo, de otra forma sólo me hundiré y no se me hace justo que tanto sufrimiento haya sido en vano. Debo tomar el sufrimiento y transformarlo en algo mejor. Quiero ser mejor persona, ya no para que d se arrepienta, sino para mí. Para crecer. Para saber exactamente qué es lo que quiero, para consentirme, para amarme a mí misma, para ser una mejor versión nunca antes vista. 

De verdad quiero ser una mejor persona en todos los aspectos.  



lunes, 5 de octubre de 2015

Mi vida

Siempre he creído que mi vida es como una comedia dramática. Todas las cosas más dramáticas posibles me tienen que pasar a mí, y aunque tengo que hacer un drama sobre eso, también tengo que afrontarlo de una manera bastante cómica.

Ya saben, todas las cosas malas me suceden a mí y de alguna forma u otra tengo que sobrellevarlas. Porque así es la vida y ya qué más queda. Y sí, estoy exagerando. No todo lo que me ha pasado es malo, o malo comparado con lo de estar viviendo en una guerra, o que tus padres abandonaron de niño, o que no tengas ningún amigo, o que tu hermano se suicidó o algo por el estilo. Pero es parte de mi comedia dramática. No es tan dramática como para que le arruine lo "cómico".

Me han dejado 3 veces por alguien más. Siempre termino gustándole a los tipos que no me gustan a mí. Un tipo con el que salí durante casi dos meses de repente dejó de hablarme.

¿Mencioné que me atropelló un camión? Pues me atropelló un camión. ¿Mencioné que tuve que repetir la preparatoria por problemas económicos? Pues me atrasé tres años en la carrera por eso. ¿Mencioné que me cambié de carrera y terminé eligiendo la que siempre había querido? Eso me hizo atrasarme otro año más.

Y es que es gracioso. Es gracioso porque uno piensa que ése es el último golpe que te va a dar la vida. Pero la vida siempre te sorprende. Y no es que no le haya sacado provecho a esas cosas "malas" que me han pasado. Creo que me han ayudado a madurar bastante y aunque haya sido doloroso el momento, me han forjado como persona. Si soy de esta manera, es gracias a todos los problemas que he sabido afrontar.

He tocado fondo, de verdad, pero encuentro la manera de levantarme. Ya sea gracias a amigos, a mi familia, a Dios, no me he quedado estancada. ¡Y eso es lo maravilloso de estar vivo! Poder tener todas estas experiencias, tanto de tristeza como de felicidad, de que la vida no es blanco o negro, sino una gama extensa de grises. Algunos momentos son más claros, otros más negros, pero así es y debemos aprender a sobrellevarlo. Tenemos que porque de otra forma nos morimos.

Se siente súper padre salir adelante. Saber que eres más fuerte que todos aquellos problemas que te hundieron  y te hicieron pensar que nunca saldrías de ellos.

Help, I need somebody

Es un hecho. Los rompimientos son difíciles para mí. Nunca he pasado por algo más doloroso (hasta ahora). A veces me siento culpable de que ni siquiera la muerte de mi abuelito me haya dejado tan deprimida. Pero nunca fui tan cercana a mi abuelito.

Tengo activadas las notificaciones en Facebook para lo de los recuerdos y tenía varios mensajes de personas con las que conviví hace 4 años en un curso de... ¿motivación personal? Mis papás creían que estaba deprimida y decidieron meterme a esa plática/curso/lavado de cerebro. Así que fui a ese curso y sí me lavaron el cerebro durante unos días. A lo mucho una semana.

A lo que voy es que... la primera vez que me rompieron el corazón feo, necesité ayuda. Esta vez también he necesitado ayuda y aunque siento que me está costando más trabajo que la primera, ahí voy. Creciendo como persona. Aprendiendo de mis errores y de los errores de la otra persona.

Una cosa que quiero dejar bien en claro es, algo que ya todo mundo sabe sin embargo es importante grabárselo en la cabeza, que de nadie depende nuestra felicidad. Que no debemos esperar algo de las personas porque ahí es cuando perdemos. Porque nadie nunca nos va a complacer y si esperamos más de ellos nos defraudan y entonces tenemos que levantarnos. La decepción es terrible. La decepción te hace creer que no vales tanto como creías.

Al parecer me tomó dos rompimientos el saberlo. Yo nunca esperé que d pudiera hacerme tanto daño y sin embargo lo hizo. Yo erré. No debí dar por hecho que aunque tuviera el poder de lastimarme, nunca lo iba a hacer. Las personas te sorprenden. Tanto para bien como para mal. Y lo que duele ahorita es la decepción. Es haber creído algo de él y luego caer en la cuenta de que todo lo que creí estaba equivocado. Lo que duele es la traición, de que nunca pensé que él pudiera hacer algo así y sin embargo lo hizo. ¿Entonces todo fue una mentira? ¿Entonces siempre pensé mal? ¿Por qué esperaba algo de él? ¿Cómo llegué a la conclusión de que nunca me lastimaría? ¿Porque me decía que me amaba? ¿Que estaría conmigo toda la vida?

Nunca se debe esperar nada de nadie porque al final terminas decepcionada.

domingo, 4 de octubre de 2015

No sin tu consentimiento

Últimamente he estado pensando en las personas que alguna vez en la vida me han hecho sentir mal. ¿No debería ser fácil no dejar que nos hagan sentir mal? Es decir, somos nosotros los que tomamos la decisión de qué nos afecta y qué no. Yo decido que me afecte lo que me ha pasado recientemente y me está tomando el tiempo que me está tomando porque así lo he querido. Porque de alguna u otra forma, quiero sentirme de esta manera. 

Debería ser fácil pero no lo es.
Easier said than done. 

Lo que sí es un hecho es que yo decido si me torturo o me distraigo. Y creo que estoy manejando las distracciones bastante bien. 

Mañana se cumplen 5 meses de no verlo. Sigo viva. Feliz. A veces triste, pero ya no lloro. Ya casi no me acuerdo. 

Ya no duele tanto porque cuando intento recordarlo y no puedo... me entra la idea de que probablemente nunca conocí bien a esa persona. Y eso está bien. No haberlo conocido del todo y no recordarlo está bien.

Otra cosa que pensé es... ¿por qué debo dejar que mierdas andantes me hagan sentir mal? ¿Qué derecho les da de hacerme sentir como me han hecho sentir? Tanto D, como d, como G. ¿De qué privilegios gozan? Y todavía se dan el lujo de ser extrañados. Hell no. Como si hubieran sido las mejores personas que me he topado en el universo. 

sábado, 3 de octubre de 2015

Viajes en el carro

Cuando era niña solían darme paseos en el carro hasta que me durmiera.
A lo mejor eso se me quedó y necesito dar una vuelta para sentirme mejor.

Tengo muchísimas ganas de que alguien me saque a dar un paseo en el carro hasta quedarme dormida. Demasiadas.