No puedo encontrar las palabras exactas para explicar todo lo que siento en estos momentos pero lo intentaré. Siempre he actuado extraña ante estas situaciones y la verdad no creo que eso vaya a mejorar con el tiempo. Odio la muerte. La odio desde que me atormenta por las noches haciéndome sentir un vacío horrible en el estómago y no me deja dormir. ¿Para qué venimos a este mundo por una cantidad de años bastante reducida si después vamos a morir? ¿Cuál es el propósito de todo esto? Sé que venimos a ser felices, pero entonces... ¿por qué he sentido como si estuviese viviendo todo lo contrario?
En fin. Mi abuelo falleció hoy. Ayer. 12 de Octubre. Estaba en casa de mi novio donde iba a pasar la noche. Estábamos comprando de cenar cuando de repente me entra una llamada de mi tía. Normalmente no le contesto porque sé que me habla para cosas que no me conciernen, además que solo quiere que la comunique con mi mamá y dado que no estaba con ella... ¿pues para qué? Pero esta vez le contesté. Pensé: pues nada más le digo que estoy en la facu y que no sé dónde anda mi mamá y ya está. Le contesto y me dice muy alterada que dónde está mi mamá, que le habló diciéndole que mi abuelito ya no respiraba. Se me volcó el corazón, pero conseguí calmarme pronto porque a como es mi tía, seguro escuchó mal, seguro solo se sintió mal, y taaaal vez sí tenia problemas para respirar pero nada que los paramédicos no pudieran controlar. Le hablé a mi hermana, le dije exactamente lo que me había dicho, solo la alteré, colgué con ella e inmediatamente le marqué a mi mamá. No quería. Para ese entonces ya me había puesto muy nerviosa. ¿Qué tal si sí? Si sí dejó de respirar. Qié le voy a decir a mi mamá. Mi abuelita. Daniela. No. No ahora. Me contesta mi mamá llorando y lo peor ya lo sé. No importaba mucho cómo había pasado, si acababa de pasar o si pasó hace una hora. Mi mamá estaba llorando y no podía entenderle nada. Me dice que no me mueva de donde estoy porque el tráfico está feo, que mañana hablábamos y me cuelga. Me altero, me pongo a llorar afuera del KFC de Sendero y mejor me meto al carro. En ese momento estaba confundida sobre por qué lloraba. ¿Fue por escuchar a mi mamá así? ¿Por pensar en cómo estará mi abuelita en esos momentos? ¿Porque en realidad voy a extrañar a mi abuelito? ¿O porque la muerte de algún pariente cercano es un recordatorio más de nuestra propia mortalidad? ¿De la de personas aún más cercas?
Fue todo un poco.
Nunca me llevé muy bien que digamos con mi abuelo. Se la pasaba molestando y diciendo que estaba gorda. Pero no era mala persona. No tengo muchos recuerdos de él, para ser honesta, pero ése no es el punto. Lo que me saca de onda es mi manera de pensar. Como que me importa y a la vez como que no. El mismo feeling que cuando murió mi abuelito Juan. Me odié bastante en ese momento porque aunque sí lloré, no fue tanto como... digamos, cuando se me ha muerto alguna mascota. ¿Cómo voy a sufrirle más a mi mascota que a mi propio abuelo?
Pero así es mi sentir, sea correcto o no. No es que no sea importante, es que con los años te vas desligando de ciertas personas. Supongo así pasa con todo. Supongo que es lo mejor para evitar un sufrimiento mayor.
Mi abuelito era una persona muy ocurrente. Nacimos el mismo día y el mismo mes. Siempre trolleaba a mi abuelita. Algo tenía en contra de los gordos. Trabajó por muchos años y supo mantener a una familia de 7. Es por él que tengo la mamá que tengo y así cómo no quererlo. Donde quiera que esté, gracias por todo.
Hoy ha sido un día cargado con un chingo de emociones. En mi cabeza, todo esto iba a estar mejor redactado pero ahorita la cabeza ya no me da para más.
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