martes, 24 de octubre de 2017

Cosas que no puedo describir p. 1

Hoy después de clases, me dieron muchísimas ganas de ver a Óscar. Siempre me dan arranques así, no sé por qué, pero como puedo y quiero, pues lo hago. Ya no me estoy reprimiendo cosas porque estoy trabajando más en hacer las cosas que me hacen sentir bien y feliz. Fui a verlo y estaba cansadísima, al parecer él también porque lo obligaron a levantarse temprano. Me acosté en su cama un rato y platicamos, comimos algo, llegaron sus amigos y querían ver una película. Nos acostamos un rato en la cama y nos quedamos súper dormidos como por 3 horas. 
No puedo explicar bien, con las palabras exactas, ni dar a entender a lo que realmente me refiero (al 100%) pero dormir con Óscar es toda una experiencia. Creo que nunca en la vida me he sentido tan indefensa y a su misma vez tan protegida (I know, weird) que cuando estamos acostados y me está abrazando. 

jueves, 19 de octubre de 2017

Otra para ti

He tenido tiempo postergando esta entrada pero como ya me urge que salga de mis borradores, pues aquí va: 

La verdad, no sé si eres tú el que ha estado husmeando en mi blog. Una parte de mí quiere creer que sí eres tú porque eso significa que sigues al pendiente de mí y eso me eleva el ego, pero otra parte de mí no quiere creer eso porque publico un montón de cosas aquí que, o no quiero que sepas, o son terriblemente penosas y cursis. Pero da igual. ¿Verdad?

Esta entrada va para ti, otra vez. Creí que ya había dejado el 2015 atrás, pero siempre me encuentro sorprendiéndome a mí misma. Cada vez más seguido, de hecho. 

Hay una canción que te dedico. Se llama Linger de The Cranberries. Escúchala. También la de All too well de Taylor Swift. Son de mis canciones favoritas. Cada vez que las escucho, me dan ganas de llorar. Supongo que algunos sentimientos nunca se van. También te dedico la de Still into you de Paramore y ésa va a ser tuya por siempre. Aunque ya no signifique lo mismo. 

Creo que, otra vez, las cosas terminaron mal. Tanto de mi parte como de la tuya. (Un poco más de la tuya por manejar todo tan terriblemente mal, OTRA VEZ). Esto es medio en broma, eh. En broma medio en serio. Ya sabes que me gusta echar culpas. 

Llegué a la conclusión de que las cosas iban a terminar inclusive peor de lo que ya tenía previsto cuando empezamos a hablar. Lo que sea que hiciésemos, tú no eres como David y es por eso que no es bueno hacer una amistad contigo, aunque te sorprenda. Aunque creas que él ha sido el amor de mi vida, no lo fue, no lo es, y la verdad dudo que lo sea. Tampoco tú, pero sí significaste más que él por el simple hecho de estar aquí. 

Debo hacer hincapié en que no te odio. Sí me duele el estómago cuando pienso en ti y por eso he tratado con todas mis fuerzas evitarlo, pero no te odio. Cómo podría. No es que caigas mucho en mi gracia tampoco debido a todo el desmadre, pero lo hecho hecho está. Además que no puedo seguir siendo una inmadura rencorosa toda la vida. Me hubiese gustado manejarlo de otra manera. Me hubiese gustado tener la misma mentalidad back then, en el 2015, que ahora. Pero yo también era inmadura y me lo tomé todo tan pero TAN personal que terminó con todo lo que alguna vez me gustó de mí misma. 

No sé si has pensado en esto o si te ha pasado, pero a veces cuando veo fotos o videos de nosotros, siento como si estuviese viendo a otras personas. Siento que el 2013-2014 pasó hace un montón y la verdad es que me desconozco y lo que me entristece más, te desconozco a ti. De hecho, una noche me entró una ansiedad terrible porque empecé a pensar que en realidad nunca te conocí y que esos dos años y cacho pasaron en balde. Me sentí como si eso hubiese pasado en otra vida, o como cuando no recuerdo la trama de un libro que leí el año pasado. Me frustra bastante cuando eso me pasa. 

Fue una pena no haber estado en tu "desarrollo". No estar presente en tu transición de adolescente a adulto joven. En verdad me hubiese gustado estar ahí y ver en qué clase de persona te convertías/conviertes. Pero ésa sí es una de las pocas cosas en las que no me da pena, ni miedo decirte "gracias, pero no gracias". Quisiera que no me afectara (como lo hace) todo lo que pasó entre nosotros, quisiera poder dejarlo atrás y empezar algo bien tú y yo, con nuestras respectivas parejas, amigos como antes lo fuimos, pero soy terca y no quiero. Y no puedo, también. 

Espero de verdad volver a hablarte en unos años. Espero que nos encontremos en algún centro comercial o en otra convención de cosas extrañas, en un restaurante, en una librería, en alguna tienda de videojuegos, o donde sea. Espero nos saludemos y no sea incómodo. Espero que me cuentes de todo lo que has conseguido y sentirme genuinamente feliz por ti. Y entonces te dedicaré Good in Goodbyes de Carrie Underwood :).

Escucho pura música pata, yo sé. 

martes, 17 de octubre de 2017

Algo no tan relevante

Óscar estuvo conmigo estos últimos días mientras pasó lo de mi abuelo. Estuvo ahí en cada momento. Desde cuando recibí la llamada hasta que nos despedimos de él en el panteón. No tuvo que decir muchas cosas. De hecho, casi no dijo nada. Solo tuvo que estar ahí. Cuando llegué a su casa temprano en la mañana y me acosté directo en su cama a llorar, fue a abrazarme. Cuando abrieron el sarcófago de mi abuelito, me abrazó con más fuerza. Cuando estábamos en misa, no me soltó de la mano. El último día fui a dejarlo a su casa y lo acompañé a él y a su hermana a hacer la despensa y mientras estábamos en Soriana no podía evitar pensar en lo mucho que a mi abuelito le gustaba ir a Soriana caminando a comprar pan, así que evidentemente me puse triste y se me llenaban los ojos de lágrimas de rato en rato. El punto culminante fue cuando me acerqué al pasillo de toallas sanitarias y agarré un paquete, pero luego recordé que solo traía $50 pesos y no me alcanzaban porque aparte tenía que comprar cloro para limpiar el cuarto así que simplemente las dejé. Lloré por todo. Por mi abuelito. Porque traía la regla. Porque no me alcanzaba el dinero. Por Soriana. Por el pan. Por llegar a limpiar con el cloro. Por que no me alcanza el dinero para nada en sí y demás demases. Regresé con Óscar y me dice: "Si tienes que comprar toallas, cómpralas." Le dije que no me alcanzaban y me dijo que qué importaba, que él me las pagaba. Así que regresamos al pasillo de toallas sanitarias, agarró justo las que había estado viendo y me las compró junto con el cloro especial para perros. 

Cuánto te amo. 

lunes, 16 de octubre de 2017

"No saldrás en la foto familiar porque cuando te corte, será incómodo"

A mi novio siempre le ando haciendo este tipo de bromas. También le digo que cuando cortemos, le dedicaré tal canción. 
"Cuando me dejes por alguien más, te dedicaré esta canción" (Linger)
"Cuando cortemos, te dedicaré esta otra" (Somebody that I used to know)
"Cuando te corte y ya te supere, te dedicaré ésta" (Cuando ya no te ame)


Siempre es broma. A veces no tanto. No que yo lo corte, o que él me corte, o me deje por alguien más, es solo que creo que así me estoy haciendo ideas, ya saben, como protegiéndote para el futuro. Si te lo planteas desde antes, entonces tal vez cuando pase de verdad, no sea tan impactante. Porque ¡ah, cómo tienen una facilidad para sorprenderme! Todos y cada uno de ellos. 


Hoy sigo un poquito triste. Creo que eso no se va a ir tan fácil. Todavía más cuando el clima está así. Con este clima, todo me vuelve a doler. Absolutamente todo.

viernes, 13 de octubre de 2017

Abuelo

No puedo encontrar las palabras exactas para explicar todo lo que siento en estos momentos pero lo intentaré. Siempre he actuado extraña ante estas situaciones y la verdad no creo que eso vaya a mejorar con el tiempo. Odio la muerte. La odio desde que me atormenta por las noches haciéndome sentir un vacío horrible en el estómago y no me deja dormir. ¿Para qué venimos a este mundo por una cantidad de años bastante reducida si después vamos a morir? ¿Cuál es el propósito de todo esto? Sé que venimos a ser felices, pero entonces... ¿por qué he sentido como si estuviese viviendo todo lo contrario?

En fin. Mi abuelo falleció hoy. Ayer. 12 de Octubre. Estaba en casa de mi novio donde iba a pasar la noche. Estábamos comprando de cenar cuando de repente me entra una llamada de mi tía. Normalmente no le contesto porque sé que me habla para cosas que no me conciernen, además que solo quiere que la comunique con mi mamá y dado que no estaba con ella... ¿pues para qué? Pero esta vez le contesté. Pensé: pues nada más le digo que estoy en la facu y que no sé dónde anda mi mamá y ya está. Le contesto y me dice muy alterada que dónde está mi mamá, que le habló diciéndole que mi abuelito ya no respiraba. Se me volcó el corazón, pero conseguí calmarme pronto porque a como es mi tía, seguro escuchó mal, seguro solo se sintió mal, y taaaal vez sí tenia problemas para respirar pero nada que los paramédicos no pudieran controlar. Le hablé a mi hermana, le dije exactamente lo que me había dicho, solo la alteré, colgué con ella e inmediatamente le marqué a mi mamá. No quería. Para ese entonces ya me había puesto muy nerviosa. ¿Qué tal si sí? Si sí dejó de respirar. Qié le voy a decir a mi mamá. Mi abuelita. Daniela. No. No ahora. Me contesta mi mamá llorando y lo peor ya lo sé. No importaba mucho cómo había pasado, si acababa de pasar o si pasó hace una hora. Mi mamá estaba llorando y no podía entenderle nada. Me dice que no me mueva de donde estoy porque el tráfico está feo, que mañana hablábamos y me cuelga. Me altero, me pongo a llorar afuera del KFC de Sendero y mejor me meto al carro. En ese momento estaba confundida sobre por qué lloraba. ¿Fue por escuchar a mi mamá así? ¿Por pensar en cómo estará mi abuelita en esos momentos? ¿Porque en realidad voy a extrañar a mi abuelito? ¿O porque la muerte de algún pariente cercano es un recordatorio más de nuestra propia mortalidad? ¿De la de personas aún más cercas?
Fue todo un poco.

Nunca me llevé muy bien que digamos con mi abuelo. Se la pasaba molestando y diciendo que estaba gorda. Pero no era mala persona. No tengo muchos recuerdos de él, para ser honesta, pero ése no es el punto. Lo que me saca de onda es mi manera de pensar. Como que me importa y a la vez como que no. El mismo feeling que cuando murió mi abuelito Juan. Me odié bastante en ese momento porque aunque sí lloré, no fue tanto como... digamos, cuando se me ha muerto alguna mascota. ¿Cómo voy a sufrirle más a mi mascota que a mi propio abuelo?
Pero así es mi sentir, sea correcto o no. No es que no sea importante, es que con los años te vas desligando de ciertas personas. Supongo así pasa con todo. Supongo que es lo mejor para evitar un sufrimiento mayor.

Mi abuelito era una persona muy ocurrente. Nacimos el mismo día y el mismo mes. Siempre trolleaba a mi abuelita. Algo tenía en contra de los gordos. Trabajó por muchos años y supo mantener a una familia de 7. Es por él que tengo la mamá que tengo y así cómo no quererlo. Donde quiera que esté, gracias por todo.

Hoy ha sido un día cargado con un chingo de emociones. En mi cabeza, todo esto iba a estar mejor redactado pero ahorita la cabeza ya no me da para más.