domingo, 28 de diciembre de 2014

Pensamientos negativos

A la amiga a la que le regalé el perrito el 24, se le escapó. Me sentí súper mierda cuando me contaba eso y ya no quería escucharla hablar. Quería llorar, estaba enojada y me culpé y sigo culpándome por habérselo dado a ella. No sé por qué, pero siempre he tenido un mal presentimiento al regalarle perritos a ella, desde que adopté a un perrito de mi prima porque ella dijo que quería uno y al final me salió con que su mama no la dejaba. Después cuando, hace unas semanas, perdió a su perrito. Y ahí voy a darle otro perrito, debí haberlo sabido. Debí haberlo previsto. Qué estúpida. 

La primer cosa que pensé fue que estaba solo, en el frío, sin techo, porque cuando me lo dijo estaba lloviendo a cantaros. Y eso me hizo sentirme pésimo. 

¿Por qué no puedo pensar que una familia lo acogió y ahora tiene comida y una camita y todos los días han estado jugando con él? ¿Es tan difícil pensar que hay más gente buena en el mundo que como nosotras que recoge perritos de la calle? Dios, espero que sí las halla. Espero que alguien se haya encontrado a Tako y que no esté solo vagando por ahí. Espero que una familia que lo vaya a querer mucho lo esté cuidado. 

Por favor, por favor, por favor. 

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