martes, 29 de marzo de 2016

m u

I've been feeling so angry about the fact that I miss you. To the point that I punish myself for feeling sad from time to time. I read that it's ok to miss someone. Especially when you're all alone.
 Do I miss you when I'm with friends? At the movies? Having dinner with my family? When I'm playing the ukulele? When I'm in class? No. I don't miss you when I'm busy. I don't miss you when I'm at my happiest, nor at my saddest.

So, I guess I don't truly miss you. I only miss you when I'm alone. I don't think it counts.

domingo, 27 de marzo de 2016

Presión, presión, presión

Mis papás tienen sus expectativas demasiado altas con respecto a mí.
Se la pasan presumiendo y... bueno, se la pasan presumiendo de todos nosotros (mis hermanos y yo) pero siento que de mí un poco más porque sé tocar un instrumento y sé varios idiomas y estudio medicina.
Y ya sé. Eso debe sonar súper pro. Pero en realidad no hago nada de eso bien.

Me gusta pensar que sé un poco de muchas cosas. Pero ya saben lo que dicen: El que mucho abarca, poco aprieta. Y yo sé muy bien que en nada soy excelente. Me falta muchísimo para ser buena-buena en algo. De ser sincera, creo que lo que mejor hago es hablar inglés (de entre toda las cosas que la gente considera una "cualidad" o un "talento") y eso es... bueno, lo hablo como muchas otras personas lo hablan. No hay nada de extraordinario en eso.

Entonces, es eso. Siento muchísima presión. Ahorita solo disfruto mucho de tocar el ukulele y aprender idiomas, pero el día que les diga que ya no quiero estudiar medicina, pues... ahí se va a ir todo al carajo.

O no sé. No sé por qué siento "presión". No sé. KJASNKFJANFAS.

viernes, 18 de marzo de 2016

Mis diez días

Es un proyecto que le copiaré a Amalia Andrade, (link aquí) que trata de escribir sobre diez días que cambiaron tu vida. No estoy tan segura que tenga tantos, pero trataré de rebuscar en las profundidades de mi cerebro por aquello que, creo yo, cambió de cierta manera mi día. 

(Ya tengo en mente al menos dos días)

Memories

A veces me invaden ciertos recuerdos. Me inmovilizan y no me dejan terminar de hacer cualquier cosa que esté haciendo. Me asusta la precisión de los recuerdos. Me asusta lo detallados que son. Siempre me han dicho que tengo una increíble memoria. Y siempre me ha gustado responder que "solo para cosas inservibles", y es que es verdad, solo tengo excelente memoria para cosas que me causan dolor.

miércoles, 16 de marzo de 2016

A pesar de todo

Te sigo queriendooo (8) 

O no. 
Pero hoy estaba triste y empecé a llorar y aunque no buscaba que me consolara, lo hizo. Ése es el problema. Que siempre me sorprende. 

Tengo un amigo al que he querido por casi 9 años. No todos los años seguidos, claro está, ni tampoco de la misma manera, en algunos años lo he querido más que otros. 
A pesar de todas las cosas por las que hemos pasado, de alguna forma u otra nos volvimos a contactar y cuando menos lo esperaba, ya es mi amigo de vuelta.

Solo quería escribir lo siguiente, para cuando se me olvide y me quede toda rencorosa con él porque no me contesta algunos mensajes:
Hoy estuvo para mí, aquella noche también estuvo para mí. Me ha consolado, me ha escuchado llorar, me ha dejado desahogarme aún él teniendo otros problemas por los cuales preocuparse.

Sé que a veces es egoísta pero creo que nuestra amistad ha ido escaloneando.

Así seamos amigos para siempre... so be it.

viernes, 4 de marzo de 2016

Algo que hizo click

Estoy segura que ya lo he mencionado en este blog. Ya llevo tiempo pensándolo y pensándolo hasta que vi un texto que me hizo querer escribir sobre eso.

El amor es una decisión. Difícil, por cierto. 

A lo que realmente le he estado dando vueltas en mi cabeza es sobre mis previas relaciones. La última, la más dramática de la vida (God help me, espero que sí haya sido la más dramática de toda mi vida), la más tragediosa, la más dolorosa, la que más tocada me ha dejado. Y le he estado dando vueltas, no porque me torture, sino más bien porque ya hace rato pasé por la etapa de la aceptación y como tal, le sigue la retroalimentación. 

¿En qué fallé y qué puedo mejorar? 

Llevo tiempo preguntándome eso. Antes, torturándome pensando que sí hubo cosas que pude haber hecho y que tal vez, solo tal vez, hubieran evitado el rompimiento, sin embargo he llegado a la conclusión de que nada de eso importa ya. Lo único que importa es la lección aprendida. 
Sé en qué puedo mejorar. Sí hay bastante cosas que me gustaría mejorar y no solo en las relaciones, sino como persona. A este punto ya no creo haber fallado porque ciertamente no fallé en nada. Sí hice algunas cosas mal. Pero en lo que hace referencia a la relación en general, no creo que "fallar" sea palabra indicada. Yo amé. Yo quería seguir ahí. Yo intenté. ¿Cómo es eso fallar?

Algo en mi cabeza hizo click inmediatamente al darme cuenta de que aquella persona que se había ido, había tomado la decisión de ya no seguir esforzándose por la relación de dos años y cacho que teníamos. Aquella persona creyó que ya no era útil, que ya no valía la pena, que ya había dado todo lo que se debía de dar. Y puedo estar inventando, así como me pueden estar faltando un montón de razones más.

La frase "Ya no siento lo mismo por ti" siempre resonará en mi cabeza, no importa cuántos años pasen ni con cuántas personas más me haya involucrado emocionalmente. Y es que me suena tan ridícula. Detesto esa frase. Vamos a preguntarle a las personas que llevan un tiempo considerable de pareja si durante todo ese tiempo han "sentido lo mismo". Y ajá, los más románticos seguro dicen que si, pero nadie les cree eso. Es imposible sentirse de la misma manera hacia una persona porque todo el tiempo estamos cambiando.

¿Por qué no se buscan otras frases? ¿Por qué, aquellas personas que llegan a decir las típicas frases del rompimiento, no se agarran los huevos (o los ovarios) y dicen lo que realmente están pensando?

"Me gusta alguien más."
"Ya no quiero estar contigo."
"Me das flojera."
"Me molestas demasiado"
"Ya no creo que nada de esto valga la pena."
"Estoy perdiendo el tiempo contigo."

Etcétera. 

La gente que usa las frases típicas del rompimiento son la escoria de la escoria. Deberían tener un poco más de respeto por las personas que (según ellos) amaron alguna vez. Decir ese tipo de cosas es una vil burla y un escupitajo directo al autoestima.

El amor es una decisión y cuando alguien no quiere estar contigo, no está y se acabó. No quiso seguir esforzándose, no se quiso tomar más molestias, etc. Ahora entiendo por qué los matrimonios arreglados sí funcionan. Porque todos los días, esas personas que juntaron toman la decisión de hacer que las cosas funcionen. Y es que los sentimientos y el compromiso son cosas muy diferentes. Obviamente. 

Todos podemos. No hay excusas.

Después de esto que me ha tomado tiempo razonar, ya no puedo ver las relaciones de pareja de la misma manera. Hay que ser honestos, sino con la gente, tan siquiera con uno mismo, porque algunos hasta se creen todas sus mentiras. Pero sí. Sean honestos. En sus decisiones, en sus argumentos, en todo. 
Las relaciones que de verdad valen la pena no son aquellas en las que se preserva el enamoramiento, porque éste pasa, sino aquellas que, aunque no estén tan enamorados en ese momento, aún tomen la decisión de seguir juntos.