sábado, 10 de mayo de 2014

Casi muero y a veces se me olvida

A veces, en el trayecto de 45-50 minutos de regreso a mi casa (o al trabajo) me pongo a pensar: ¿Qué tal si sí morí en aquel accidente? ¿Qué tal si todo es como en Matrix? (Aunque creo que no entendí muy bien Matrix) ¿Qué tal si nadie nunca muere? ¿Que tal si morí en el mundo de ciertas personas?¿Qué es real, anyways? 
Mis perros destrozaron mis audífonos, así que no puedo distraerme escuchando música.

Pero de nuevo, ¿qué tal si sí?
Ok, no.

Todas las mañanas me levanto para ir al baño y los primeros pasos que doy me duelen en el alma (me gusta exagerar un poco). Siento como si mis pies estuvieran rígidos. Y no sé por qué. Es decir... ya pasaron casi 6 meses, ya debería estar bien, ¿no? Aunque, si lo ponemos así, no es como si ser atropellada por un camión fuera como fracturarse un brazo, o algo por el estilo... pero aún así. Me siguen doliendo los pies. A veces me dan espasmos en todo el cuerpo, y eso es algo que no me pasaba antes. De repente siento cómo mi corazón se altera de la NADA, de la nada. Y lo más raro es que me he acostumbrado a esas cosas y en lo primero que pienso no es "oh, debe ser por mi accidente", sino... "oh, ahí va de nuevo." Porque es increíble nuestra capacidad de adaptarnos a cosas. Increíble. Mi hígado también es bastante kick ass.

Y supongo que tendré que vivir con ese tipo de cosas, ¿verdad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario