No me gusta que la gente ponga en sus descripciones/perfiles: Med student. 212332332 years old. Survivor. Lo que sea.
Lo odio.
Se me hace taaaan arrogante y no sé por qué si (quiero creer) en realidad se trata de gente súper apasionada a la que le orgullece pertenecer a la comunidad... ser un "doctor to be" o lo que sea. Y no es que yo no esté orgullosa. No es que yo quiera "ocultar" lo que estudio, sino que siento que hay más cosas que me identifican que ser estudiante de medicina. Además de el hecho de que ser estudiante de medicina no te asegura PARA NADA que vas a llegar a ser médico.
En verdad me apasiona mi carrera y creo que es demasiado interesante. Sí, es muy difícil y siempre escucho los mismos comentarios "Ay, medicina, tan complicada la carrera", pero no es como si no se pudiera terminar. Sólo se necesita pasión (MUCHA), esfuerzo (DEMASIADÍSIMO) y polvo de hadas (EN EXCESO, de preferencia). Lo normal.
Yo sé que puedo terminar la carrera de medicina. Sé que va a ser difícil, sé que en algún momento a otro voy a decir "YA NO PUEDO CON ESTO" y explotaré, pero sé que puedo. Sólo tengo que enfocarme, organizar mis tiempos de estudio, estudiar un montón, entender todo, no olvidarme de nada y ser bien fucking badass como Cristina Yang.
Sólo eso.
lunes, 23 de diciembre de 2013
Lo que cambió este año
Mi mamá dice que soy un milagro.
Siempre he dicho que mis años pasados apestan. Nunca he tenido a lo que se le llama "mi año", sin embargo, éste sobrepasa a todos los pasados en apestoso y en genial. Definitivamente no fue "mi año", pero ha sido lo que más se le ha acercado. Cosas malas pasaron, pero las buenas las superaron en número.
A mi perrito Peter, lo golpeó un carro y tuvimos que llevarlo al veterinario porque tenía un neumotórax. Tuvo que quedarse unos días hospitalizado y varias semanas amarrado sin poder moverse más que para salir al baño con un medicamento carísimo. Y sobrevivió. Semanas después, se peleó con un perro de la calle y llegó a la casa temblando y echándose a dormir. A mi otro perrito, Doggy, lo atropelló un carro. No sé si le pasaron las dos llantas por encima porque sólo pude ver la última llanta del carro arrollarlo. Y no le pasó nada mas que una pequeña dislocación en la cadera. Ese mismo día que atropellaron a Doggy, mi perrita Gorda salió corriendo asustada. Salimos a buscarla por varias horas, pero no la encontramos. Al día siguiente me atropellaron. Sobreviví y 3 días después una chava llamó para decirnos que la había encontrado... en una colonia cruzando una avenida.
Dios ha sido bueno conmigo este año. No que no lo haya sido antes, sino que este año ha sido muy marcado para mí y me siento muy bendecida y agradecida con Él.
Mis otros dos perritos también se perdieron el año pasado... Uno regresó por su cuenta y al otro lo encontramos en la casa de una amiga que vive a varias colonias de mi casa.
Sí, puede que haya sido "sólo suerte". Pero de verdad... ¿una persona puede tener TAANTA suerte?
No tengo palabras para expresar lo agradecida que estoy con Dios y con todas las personas que oraron por mí, las cuales sé que fueron como... bastantes.
Este año ha sido el mejor y el peor de toda mi vida (hasta ahora), y no tienen ni idea de lo emocionada, agradecida y feliz que estoy de poder empezar el 2014 con mi familia y espero poder pasar por lo mismo que los años pasados: el estrés en la escuela, en el trabajo, los enojos con mi familia, con amigos, los cumpleaños, los momentos incómodos, los momentos súper híper felices, los momentos mega hilarious, el llorar por tonterías, el llorar por cosas serias, el estrés "nomás porque sí", los cólicos, las mil ochomil veces que me enfermaré de gripa, los calorones, los fríos, las ganas de no ir al trabajo/escuela, los desvelos, el madrugar, el no dormir por estudiar, todo, todo todo. Viene en un paquete. Un paquete que ojalá pueda revivir durante muchos muuuchos años.
Feliz 2014 y FIGHTING!
El camión me arrolló de verdad. Yo creía que sólo me había empujado, pero resulta que terminé debajo del camión. Justo en medio; me salvé de las llantas. No sé, Dios debe amarme demasiado.
Siempre he dicho que mis años pasados apestan. Nunca he tenido a lo que se le llama "mi año", sin embargo, éste sobrepasa a todos los pasados en apestoso y en genial. Definitivamente no fue "mi año", pero ha sido lo que más se le ha acercado. Cosas malas pasaron, pero las buenas las superaron en número.
A mi perrito Peter, lo golpeó un carro y tuvimos que llevarlo al veterinario porque tenía un neumotórax. Tuvo que quedarse unos días hospitalizado y varias semanas amarrado sin poder moverse más que para salir al baño con un medicamento carísimo. Y sobrevivió. Semanas después, se peleó con un perro de la calle y llegó a la casa temblando y echándose a dormir. A mi otro perrito, Doggy, lo atropelló un carro. No sé si le pasaron las dos llantas por encima porque sólo pude ver la última llanta del carro arrollarlo. Y no le pasó nada mas que una pequeña dislocación en la cadera. Ese mismo día que atropellaron a Doggy, mi perrita Gorda salió corriendo asustada. Salimos a buscarla por varias horas, pero no la encontramos. Al día siguiente me atropellaron. Sobreviví y 3 días después una chava llamó para decirnos que la había encontrado... en una colonia cruzando una avenida.
Dios ha sido bueno conmigo este año. No que no lo haya sido antes, sino que este año ha sido muy marcado para mí y me siento muy bendecida y agradecida con Él.
Mis otros dos perritos también se perdieron el año pasado... Uno regresó por su cuenta y al otro lo encontramos en la casa de una amiga que vive a varias colonias de mi casa.
Sí, puede que haya sido "sólo suerte". Pero de verdad... ¿una persona puede tener TAANTA suerte?
No tengo palabras para expresar lo agradecida que estoy con Dios y con todas las personas que oraron por mí, las cuales sé que fueron como... bastantes.
Este año ha sido el mejor y el peor de toda mi vida (hasta ahora), y no tienen ni idea de lo emocionada, agradecida y feliz que estoy de poder empezar el 2014 con mi familia y espero poder pasar por lo mismo que los años pasados: el estrés en la escuela, en el trabajo, los enojos con mi familia, con amigos, los cumpleaños, los momentos incómodos, los momentos súper híper felices, los momentos mega hilarious, el llorar por tonterías, el llorar por cosas serias, el estrés "nomás porque sí", los cólicos, las mil ochomil veces que me enfermaré de gripa, los calorones, los fríos, las ganas de no ir al trabajo/escuela, los desvelos, el madrugar, el no dormir por estudiar, todo, todo todo. Viene en un paquete. Un paquete que ojalá pueda revivir durante muchos muuuchos años.
Feliz 2014 y FIGHTING!
El camión me arrolló de verdad. Yo creía que sólo me había empujado, pero resulta que terminé debajo del camión. Justo en medio; me salvé de las llantas. No sé, Dios debe amarme demasiado.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Segunda oportunidad
Hace unos días, no recuerdo exactamente cuántos, un señor, papá de una amiga de mi hermana, me marcó por teléfono para saber cómo me encontraba. Le dije lo que le contesto a toda la gente que me pregunta lo mismo: "Bien. Mejor que como estaba."
En primera, no me gusta mucho hablar con gente por teléfono y en segunda... MUCHO MENOS CON GENTE CON LA QUE NUNCA HE TENIDO CONTACTO EN LA VIDA. Y ya.
El señor me empezó a decir "gorda" de cariño, lo cual no me molestó para nada. Nada en esa conversación me molestó mas que el hecho de que quisiera hablar conmigo sin siquiera conocerlo. Nada me molestó hasta que me puse a analizar todo el asunto. Me contó que una vez a él le había pasado lo mismo... no sé si lo atropellaron o chocó o lo golpearon o se cayó o... lo que sea, pero el caso es que había pasado varios meses sin poder moverse por las fracturas y estuvo medio delicado. Me dijo que Dios me había dado una segunda oportunidad para arreglar todo lo que estaba haciendo mal. No recuerdo qué más me dijo, ni cómo me lo dijo... pero entendí su punto.
Y lloré en el teléfono mientras me decía todo eso. De repente, en milésimas de segundo me puse a pensar la plática que tuve con mis papás donde me decían que no me conocían ahora, que antes era muy alegre y que ahora estaba de mal humor la mayoría del tiempo. Yo sé que eso está mal. Yo sé que eso es algo que tengo que cambiar, pero no tuvo que atropellarme un camión para saberlo, eso ya lo sabía desde muuucho antes. Me acordé de las veces que llego gritándole a mi hermano (pero, en mi defensa, está en una edad difícil. De verdad no sé qué tiene que me hace no aguantarlo nada.), y me consta que tengo que aprender a ser más tolerante. Sé que debo ser menos materialista, que no me haría daño preocuparme por otras personas, que debo ser paciente, que debo poner a mi familia ante todo y todos porque... son mi familia y son los únicos que estuvieron conmigo cuando lo del accidente (bueno, ellos y Daniel, mi novio).
Lloré porque yo ya había pensado en eso, aunque no lo vi como una "segunda oportunidad". Lloré porque yo sé que estoy mal en muchísimos aspectos y lloré porque, en ese momento pensaba que Dios había sido tan bueno como para darme una segunda oportunidad.
Colgué con el señor, le di las gracias porque había estado rezando mucho por mí y todo eso. Luego me puse a pensar. Yo no creo que Dios me haya dado una segunda oportunidad. No pienso que esta experiencia haya sido del tipo "ándele, por mamona" (o algo así me hizo sentir el señor). Como si hubiera hecho algo súper horrible. Como si esto hubiese sido algún tipo de castigo para que aprendiera a ser mejor persona. Dios no castiga. Seguramente estaba un poco distraído y me le escapé de su vista por unos segundos y pufff. Pero gracias a Él sigo con vida. Yo creo que Él me cuidó y me cuidó y se aseguró de que nada más grave me pasara y por eso estoy aquí.
Si bien es cierto, esta experiencia me ha dejado un montón de enseñanzas. Enseñanzas y un poquito de miedo, porque me dan nervios cuando salgo a la calle y cosas así. Pero lo más importante que me dejó es que ahora pienso que no hay razón para estar triste. Ahorita, en este momento, no me falta nada. Estoy viva, mis seres queridos están vivos y todo está perfecto. No necesito más y estoy remotamente agradecida por eso. Ya no puedo estar triste por estupideces, porque todo lo demás se vuelve insignificante comparado con el hecho de que pude haber muerto. A lo mejor y a ciertas personas deberían de atropellarlas una vez en su vida para que se pongan a pensar que sus problemas son una mierda comparados con el hecho de casi morir. Just saying. Supongo que no todos corren con este privilegio.
En primera, no me gusta mucho hablar con gente por teléfono y en segunda... MUCHO MENOS CON GENTE CON LA QUE NUNCA HE TENIDO CONTACTO EN LA VIDA. Y ya.
El señor me empezó a decir "gorda" de cariño, lo cual no me molestó para nada. Nada en esa conversación me molestó mas que el hecho de que quisiera hablar conmigo sin siquiera conocerlo. Nada me molestó hasta que me puse a analizar todo el asunto. Me contó que una vez a él le había pasado lo mismo... no sé si lo atropellaron o chocó o lo golpearon o se cayó o... lo que sea, pero el caso es que había pasado varios meses sin poder moverse por las fracturas y estuvo medio delicado. Me dijo que Dios me había dado una segunda oportunidad para arreglar todo lo que estaba haciendo mal. No recuerdo qué más me dijo, ni cómo me lo dijo... pero entendí su punto.
Y lloré en el teléfono mientras me decía todo eso. De repente, en milésimas de segundo me puse a pensar la plática que tuve con mis papás donde me decían que no me conocían ahora, que antes era muy alegre y que ahora estaba de mal humor la mayoría del tiempo. Yo sé que eso está mal. Yo sé que eso es algo que tengo que cambiar, pero no tuvo que atropellarme un camión para saberlo, eso ya lo sabía desde muuucho antes. Me acordé de las veces que llego gritándole a mi hermano (pero, en mi defensa, está en una edad difícil. De verdad no sé qué tiene que me hace no aguantarlo nada.), y me consta que tengo que aprender a ser más tolerante. Sé que debo ser menos materialista, que no me haría daño preocuparme por otras personas, que debo ser paciente, que debo poner a mi familia ante todo y todos porque... son mi familia y son los únicos que estuvieron conmigo cuando lo del accidente (bueno, ellos y Daniel, mi novio).
Lloré porque yo ya había pensado en eso, aunque no lo vi como una "segunda oportunidad". Lloré porque yo sé que estoy mal en muchísimos aspectos y lloré porque, en ese momento pensaba que Dios había sido tan bueno como para darme una segunda oportunidad.
Colgué con el señor, le di las gracias porque había estado rezando mucho por mí y todo eso. Luego me puse a pensar. Yo no creo que Dios me haya dado una segunda oportunidad. No pienso que esta experiencia haya sido del tipo "ándele, por mamona" (o algo así me hizo sentir el señor). Como si hubiera hecho algo súper horrible. Como si esto hubiese sido algún tipo de castigo para que aprendiera a ser mejor persona. Dios no castiga. Seguramente estaba un poco distraído y me le escapé de su vista por unos segundos y pufff. Pero gracias a Él sigo con vida. Yo creo que Él me cuidó y me cuidó y se aseguró de que nada más grave me pasara y por eso estoy aquí.
Si bien es cierto, esta experiencia me ha dejado un montón de enseñanzas. Enseñanzas y un poquito de miedo, porque me dan nervios cuando salgo a la calle y cosas así. Pero lo más importante que me dejó es que ahora pienso que no hay razón para estar triste. Ahorita, en este momento, no me falta nada. Estoy viva, mis seres queridos están vivos y todo está perfecto. No necesito más y estoy remotamente agradecida por eso. Ya no puedo estar triste por estupideces, porque todo lo demás se vuelve insignificante comparado con el hecho de que pude haber muerto. A lo mejor y a ciertas personas deberían de atropellarlas una vez en su vida para que se pongan a pensar que sus problemas son una mierda comparados con el hecho de casi morir. Just saying. Supongo que no todos corren con este privilegio.
martes, 10 de diciembre de 2013
Recapitulando: 2013
Yo sé que siempre digo que el año nuevo será mejor porque el actual (en su momento) apesta. Muchas veces apesta. Probablemente el que viene también apestará un poquito, pero esperemos que no tanto como éste.
Hechos relevantes del 2013:
-Me atropelló un camión.
-Me compré una mac con mi propio dinero.
-Me compré el S3 que tanto quería.
-Mi perrita dio a luz 5 cachorritos.
-Nos quedamos con 2: Doggy y la gorda.
-Me atropelló un camión.
-1er aniversario.
-Visité Guanajuato.
-Me atropelló un camión.
-A mediados de abril, decidí cambiarme de carrera.
-Entré a medicina.
-Me atropelló un camión.
-¡Fui al concierto de Ringo Starr!
-Y me atropelló un camión. Fin.
Todavía ni se acaba el año y siento que el 2013 ya me explotó en la cara.
A diferencia del 2012, este año viajé a Guanajuato. Ciudad bellíiiisima llena de túneles subterráneos, arte, historia y... momias. Fui con mi papá y fue un viaje de unas mil horas aproximadamente. Como 13, no recuerdo. Nos quedamos 2 días; alcanzamos a ver lo básico que ofrecían en un tour y todo eso, pero aún así lo disfruté bastante.
Este año definitivamente tuve más dinero que el pasado. Me compré una mac, muchos muchos libros, pagaba mi celular, y así... muchos gastos. El 2014 me organizaré mejor y a ver si por fin me puedo comprar un iPad, un carro y una casa. O sólo la iPad que tanto quiero. Y ahorrar para un viaje, maybe.
Dos perritos se integraron a nuestra familia desde el 1ro de agosto. Juro que son los perritos más adorables que hemos tenido (sin ofender a los anteriores...). Me encariñé con ellos demasiado rápido y los amo mil ochomil chocomil. A los 4. Son demasiados perros, mi mamá dice que ya tenemos que darlos en adopción pero... no. Not yet.
Este año lo empecé cursando la carrera de Animación Digital en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas... y por eso de abril descubrí que no era realmente lo que quería hacer. Es decir, sí, qué padre animar y todo eso... pero no me veía en ningún lado con ese título. Entonces pensé "Si no es eso, ¿entonces qué? Forever a hobo?" Y no sé cómo, ni por qué, elegí medicina. Supongo que me dejé guiar por lo que había querido desde siempre... Ah, tan terca. Presenté el examen de admisión a medicina y pasé.
El primer semestre de medicina fue hard shit. Juro que nunca en mi vida he estudiado tanto como lo he hecho estos últimos 5 meses y aún así las materias me dieron problema. Es decir, a pesar de que estudiaba, era difícil. Entonces tenía que estudiar el doble o triple de lo que lo hacía para que me fuera bien-bien. No es tanto que sea difícil... como las matemáticas, sino que es MUCHO, BASTANTE material para estudiar. Para un parcial de anatomía eran fácil 300 páginas. Sí, claro, ¿querían que estudiara la clase diaria y todavía para el parcial? ¿Sí? Oh... bueno. Pues sí, estuvo difícil. Antes de los parciales no dormía toda la noche y me iba en vivo al examen. No es queja... es decir, es genial sentir toda esa presión, y sí, a veces me estresa, pero es... emocionante.
De verdad creo que es una carrera muuuy interesante y no pienso en dejarla. Es hora de que termine algo por primera vez en mi vida.
El 11 de septiembre cumplí el primer aniversario con mi novio Daniel. Digamos que es mi primer novio y es la primera persona con la que duro tanto. Mi primer beso, mi primera relación, mi primer año. Este año hemos vivido un montón de experiencias juntos y no podría estar más agradecida con Dios por haberme puesto en la misma carrera y el mismo salón que él. Me pregunté durante un rato por qué le di tantas vueltas a lo de escoger medicina como carrera desde el principio... lo que me llevó a escoger la otra carrera... pero ahí lo conocí a él. Entonces, ¡ah, tal vez fue por eso! Y gracias. No sé cómo sería mi vida ahorita sin él.
Como ya redacté en mi entrada pasada, me atropelló un camión. Gracias a esa experiencia... ya no me daré el lujo de quejarme por cada pendejada que me pasa porque después de esto, ya TODO me puede pasar. El hecho de pensar "Mierda, pude haber muerto, ¿sabes? Estuve a un pelo. Pude haber quedado paralítica... Pude haberme golpeado el cráneo y no volver a ser la misma de antes.", como que sí te cambia. Y es algo que pienso a todas horas, todos los días desde entonces. Me tuvo que atropellar un camión para ponerme a pensar todo ese tipo de cosas (y más) y ha cambiado por completo mi forma de ver las cosas. No que antes no lo supiera, sino que... apenas me llegó. Tengo muchas cosas por cambiar en mi vida y tengo que hacerlo antes de que llegue otro camión a atropellarme.
Hechos relevantes del 2013:
-Me atropelló un camión.
-Me compré una mac con mi propio dinero.
-Me compré el S3 que tanto quería.
-Mi perrita dio a luz 5 cachorritos.
-Nos quedamos con 2: Doggy y la gorda.
-Me atropelló un camión.
-1er aniversario.
-Visité Guanajuato.
-Me atropelló un camión.
-A mediados de abril, decidí cambiarme de carrera.
-Entré a medicina.
-Me atropelló un camión.
-¡Fui al concierto de Ringo Starr!
-Y me atropelló un camión. Fin.
Todavía ni se acaba el año y siento que el 2013 ya me explotó en la cara.
A diferencia del 2012, este año viajé a Guanajuato. Ciudad bellíiiisima llena de túneles subterráneos, arte, historia y... momias. Fui con mi papá y fue un viaje de unas mil horas aproximadamente. Como 13, no recuerdo. Nos quedamos 2 días; alcanzamos a ver lo básico que ofrecían en un tour y todo eso, pero aún así lo disfruté bastante.
Este año definitivamente tuve más dinero que el pasado. Me compré una mac, muchos muchos libros, pagaba mi celular, y así... muchos gastos. El 2014 me organizaré mejor y a ver si por fin me puedo comprar un iPad, un carro y una casa. O sólo la iPad que tanto quiero. Y ahorrar para un viaje, maybe.
Dos perritos se integraron a nuestra familia desde el 1ro de agosto. Juro que son los perritos más adorables que hemos tenido (sin ofender a los anteriores...). Me encariñé con ellos demasiado rápido y los amo mil ochomil chocomil. A los 4. Son demasiados perros, mi mamá dice que ya tenemos que darlos en adopción pero... no. Not yet.
Este año lo empecé cursando la carrera de Animación Digital en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas... y por eso de abril descubrí que no era realmente lo que quería hacer. Es decir, sí, qué padre animar y todo eso... pero no me veía en ningún lado con ese título. Entonces pensé "Si no es eso, ¿entonces qué? Forever a hobo?" Y no sé cómo, ni por qué, elegí medicina. Supongo que me dejé guiar por lo que había querido desde siempre... Ah, tan terca. Presenté el examen de admisión a medicina y pasé.
El primer semestre de medicina fue hard shit. Juro que nunca en mi vida he estudiado tanto como lo he hecho estos últimos 5 meses y aún así las materias me dieron problema. Es decir, a pesar de que estudiaba, era difícil. Entonces tenía que estudiar el doble o triple de lo que lo hacía para que me fuera bien-bien. No es tanto que sea difícil... como las matemáticas, sino que es MUCHO, BASTANTE material para estudiar. Para un parcial de anatomía eran fácil 300 páginas. Sí, claro, ¿querían que estudiara la clase diaria y todavía para el parcial? ¿Sí? Oh... bueno. Pues sí, estuvo difícil. Antes de los parciales no dormía toda la noche y me iba en vivo al examen. No es queja... es decir, es genial sentir toda esa presión, y sí, a veces me estresa, pero es... emocionante.
De verdad creo que es una carrera muuuy interesante y no pienso en dejarla. Es hora de que termine algo por primera vez en mi vida.
El 11 de septiembre cumplí el primer aniversario con mi novio Daniel. Digamos que es mi primer novio y es la primera persona con la que duro tanto. Mi primer beso, mi primera relación, mi primer año. Este año hemos vivido un montón de experiencias juntos y no podría estar más agradecida con Dios por haberme puesto en la misma carrera y el mismo salón que él. Me pregunté durante un rato por qué le di tantas vueltas a lo de escoger medicina como carrera desde el principio... lo que me llevó a escoger la otra carrera... pero ahí lo conocí a él. Entonces, ¡ah, tal vez fue por eso! Y gracias. No sé cómo sería mi vida ahorita sin él.
Como ya redacté en mi entrada pasada, me atropelló un camión. Gracias a esa experiencia... ya no me daré el lujo de quejarme por cada pendejada que me pasa porque después de esto, ya TODO me puede pasar. El hecho de pensar "Mierda, pude haber muerto, ¿sabes? Estuve a un pelo. Pude haber quedado paralítica... Pude haberme golpeado el cráneo y no volver a ser la misma de antes.", como que sí te cambia. Y es algo que pienso a todas horas, todos los días desde entonces. Me tuvo que atropellar un camión para ponerme a pensar todo ese tipo de cosas (y más) y ha cambiado por completo mi forma de ver las cosas. No que antes no lo supiera, sino que... apenas me llegó. Tengo muchas cosas por cambiar en mi vida y tengo que hacerlo antes de que llegue otro camión a atropellarme.
martes, 3 de diciembre de 2013
El día que casi morí
No creo que alguna vez llegue a olvidar el día. 21 de noviembre de 2013.
No sé qué tan seguido la gente piense que puede morir en cualquier momento, y de ahí el dicho de "vive tu día como si fuera el último de tu vida". Porque definitivamente, yo no tenía en mente ser atropellada por un autobús.
De lunes a viernes voy a la escuela y salgo a las 8 de la noche, a veces un poco antes, a veces un poco después. Ese día era jueves, sólo tuve un laboratorio y clase de anatomía... vimos el mesencéfalo porque ya estamos viendo neuroanatomía. Me acuerdo perfectamente de la clase, pero no recuerdo cuando salí, cuando le mandé un mensaje a mi novio diciéndole que ya iba para mi casa y tampoco recuerdo haber decidido cruzarme la avenida una calle después en lugar del puente peatonal que está frente a mi facultad, mucho menos recuerdo el impacto.
No vi toda mi vida frente a mis ojos, como dicen y... aunque permanecí consiente todo el tiempo, yo no recuerdo nada todavía y espero no hacerlo. Es decir, tengo lagunas... recuerdo que me preguntaban mucho mi nombre, mi edad, en dónde estudiaba... recuerdo que les dije que no tenía seguro, y FUCK, ahí la importancia de tener seguro. Uno cree que nunca le va a pasar nada y luego te atropellan.
De las pocas cosas que recuerdo... la principal es el dolor que sentí cuando me metieron una sonda al pulmón. Lo hicieron sin anestesia porque podía morir de un paro respiratorio y tenía que ser rápido. Cortaron mi piel, mis músculos, metieron la sonda y atravesaron el pulmón derecho. Dolor, ardor y mucha tos, pero más dolor que nada.
Haciendo suposiciones, el camión me golpeó del lado derecho, porque todo lo herido internamente es del lado derecho y lo superficial, raspones y cosas así, son del lado izquierdo. El golpe me fracturó la pierna, la mano, y dos costillas del lado derecho. Las costillas a su vez, lastimaron el pulmón, lo "desinfló", por así decirlo y le causó un hematoma al hígado, es decir que lo raspó, lo lastimó y sangró. Estuve dos días en terapia intensiva y 4 días en piso. Estaba en terapia intensiva porque tenían que vigilar que mi hígado se fuera recuperando en lugar de agravando porque si el sangrado aumentaba, tenía que entrar en cirugía. Gracias a Dios que mi hígado es bien bad-ass y se recuperó. Esos 6 días tuve la sonda metida en el pulmón esperando que recuperase su tamaño normal.
Dos semanas después sólo tengo las fracturas, esperando a que los huesos solden. Tengo un clavo en mi mano derecha y un pie izquierdo muy muy herido y una espalda llena de raspones y con un agujero donde anteriormente estaba la sonda. Las costillas me duelen como mierda y el pie izquierdo a veces me duele un poco más.
Según los doctores, van a ser 3 semanas de recuperación, así que espero ya estar bien para las fiestecitas decembrinas.
Ésta me dolió en el alma (y físicamente). No se dejen atropellar por autobuses.
No sé qué tan seguido la gente piense que puede morir en cualquier momento, y de ahí el dicho de "vive tu día como si fuera el último de tu vida". Porque definitivamente, yo no tenía en mente ser atropellada por un autobús.
De lunes a viernes voy a la escuela y salgo a las 8 de la noche, a veces un poco antes, a veces un poco después. Ese día era jueves, sólo tuve un laboratorio y clase de anatomía... vimos el mesencéfalo porque ya estamos viendo neuroanatomía. Me acuerdo perfectamente de la clase, pero no recuerdo cuando salí, cuando le mandé un mensaje a mi novio diciéndole que ya iba para mi casa y tampoco recuerdo haber decidido cruzarme la avenida una calle después en lugar del puente peatonal que está frente a mi facultad, mucho menos recuerdo el impacto.
No vi toda mi vida frente a mis ojos, como dicen y... aunque permanecí consiente todo el tiempo, yo no recuerdo nada todavía y espero no hacerlo. Es decir, tengo lagunas... recuerdo que me preguntaban mucho mi nombre, mi edad, en dónde estudiaba... recuerdo que les dije que no tenía seguro, y FUCK, ahí la importancia de tener seguro. Uno cree que nunca le va a pasar nada y luego te atropellan.
De las pocas cosas que recuerdo... la principal es el dolor que sentí cuando me metieron una sonda al pulmón. Lo hicieron sin anestesia porque podía morir de un paro respiratorio y tenía que ser rápido. Cortaron mi piel, mis músculos, metieron la sonda y atravesaron el pulmón derecho. Dolor, ardor y mucha tos, pero más dolor que nada.
Haciendo suposiciones, el camión me golpeó del lado derecho, porque todo lo herido internamente es del lado derecho y lo superficial, raspones y cosas así, son del lado izquierdo. El golpe me fracturó la pierna, la mano, y dos costillas del lado derecho. Las costillas a su vez, lastimaron el pulmón, lo "desinfló", por así decirlo y le causó un hematoma al hígado, es decir que lo raspó, lo lastimó y sangró. Estuve dos días en terapia intensiva y 4 días en piso. Estaba en terapia intensiva porque tenían que vigilar que mi hígado se fuera recuperando en lugar de agravando porque si el sangrado aumentaba, tenía que entrar en cirugía. Gracias a Dios que mi hígado es bien bad-ass y se recuperó. Esos 6 días tuve la sonda metida en el pulmón esperando que recuperase su tamaño normal.
Dos semanas después sólo tengo las fracturas, esperando a que los huesos solden. Tengo un clavo en mi mano derecha y un pie izquierdo muy muy herido y una espalda llena de raspones y con un agujero donde anteriormente estaba la sonda. Las costillas me duelen como mierda y el pie izquierdo a veces me duele un poco más.
Según los doctores, van a ser 3 semanas de recuperación, así que espero ya estar bien para las fiestecitas decembrinas.
Ésta me dolió en el alma (y físicamente). No se dejen atropellar por autobuses.
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